Fernando Bernaldo de Quirós dirigía en 1984 el grupo Río, donde murieron ocho mineros
La policía rusa mata a un ingeniero que huyó tras el accidente mortal de Cofasa
El técnico asesinado era hijo de una niña de la guerra y vivió con su mujer y su hijo en Fabero y Ponferrada
Fernando Bernaldo de Quirós salvó la vida hace casi 22 años cuando una explosión de grisú mató a ocho mineros en el grupo Río, de Combustibles de Fabero (Cofasa), del que él era ingeniero. Ayer, sin embargo, las autoridades rusas difundieron su muerte a consecuencia de los golpes que al parecer le asestaron unos policías moscovitas. Aunque en realidad el suceso tuvo lugar el pasado 14 de enero y el fallecimiento el día 23. Fernando Bernaldo de Quirós, había nacido en Rusia hace 58 años y era hijo de una «niña de la guerra», Al Bierzo llegó a principios de los años 80 con una compañía soviética para montar la primera rozadora de entibación marchante de Combustibles de Fabero (Cofasa). El 19 de noviembre de 1984 se encontraba ya como ingeniero de la compañía en el taller 17 del grupo Río, donde una explosión de grisú acabó con la vida de ocho mineros, en uno de los accidentes más graves de la minería del carbón en España. Durante unos cinco años, el fallecido convivió con su esposa y su primer hijo -ambos rusos-, en Fabero y luego en Ponferrada. Al conocerse la sentencia por el que era condenado junto al ingeniero director de Cofasa, Juan María Casado, y otros facultativos, emprendió la huida de nuevo a Rusia. El facultativo, que fue declarado en busca y captura por las autoridades españolas al ser condenado a 14 meses de cárcel, falleció, según los resultados de la autopsia ofrecidos por la agencia Colpisa, debido «a un desgarramiento del hígado y del intestino delgado». Su esposa Julia, aún desconsolada, no se explica qué es lo que pudo pasar. Pese a que el grave incidente tuvo lugar el pasado 14 de enero y el fallecimiento se produjo hace ya tres semanas, la noticia acaba de darse a conocer. Algunos rusos celebran todavía el año nuevo con arreglo al antiguo calendario, que coincide con el 14 de enero. El 13 del mes pasado por la noche, Fernando, su familia y unos amigos se reunieron en casa para festejar la fecha con una cena y unas copas de champán y de vodka. María, su hija mayor, junto con su marido, decidieron quedarse a dormir y él tuvo que irse a dormir a la cocina. Jubilado anticipadamente debido a su frágil salud, Fernando sufría de insomnio y solía salir a veces a la calle a dar una vuelta por la noche. Eso fue lo que hizo aquella madrugada del 14 de enero mientras sus familiares dormían. Para los mineros, El Ruso Su esposa le echó en falta y, en compañía de un vecino, salió en su búsqueda, pero no le encontraron. A eso de las dos de la mañana, Julia vio llegar desde la ventana un coche patrulla y a su esposo salir de su interior tambaleándose. Bajó de inmediato y se le encontró tirado en el portal. Dos policías la ayudaron a subir a Fernando hasta la vivienda. «Creo que estos policías me han matado a golpes, repetía una y otra vez mi marido», aseguró Julia a l corresponsal de Colpisa. «Se retorcía de dolor, echándose las manos al vientre sin poder pronunciar palabra y con dificultades para respirar», añadió. Los mineros de Combustibles de Fabero se referían al fallecido como «El Ruso», y era muy conocido por su gusto por la diversión.