Una de las niñas era hija de los propietarios del centro en el que trabajaba
El fiscal solicita doce años de cárcel para un médico por abusos sexuales
Se le acusa de haber tocado el pecho a dos menores y de consumar relaciones con una tercera
La Audiencia Provincial de León juzgará los próximos días 3 y 4 de abril, en el Palacio de Justicia de la capital, a un médico de Ponferrada, acusado de dos supuestos delitos de abuso sexual continuado y un presunto delito de estupro de prevalimiento continuado, por los que el fiscal le solicita una condena de 12 años de prisión, seis de carácter mayor y seis menor, mientras la defensa exige la libre absolución de su defendido, por no estar conforme con la descripción correlativa de los hechos. El asunto data de julio de 1999. Desde entonces, y hasta el 22 de marzo de 2001, la acusación entiende que el imputado realizó supuestos tocamientos en el pecho a una niña de 13 años, que se encontraba en la salita de entrada a un centro médico, propiedad de sus padres y sito en el casco urbano de la ciudad, donde tuvieron lugar los hechos iniciales. Posteriormente, siempre según las calificaciones previas, desde septiembre de 1.999 hasta abril del 2001, procedió de modo semejante con una amiga de la niña, también de 13 años de edad, a la que en alguna oportunidad, llegó a llevar la mano a sus genitales y a tocar el pecho por debajo de la camiseta. También se le acusa de que entre 1.990 y 1.993, trató a una paciente de entre 12 y 15 años, a la que tenía como paciente, con la que, según el escrito de calificaciones «cada vez que se quedaba a solas tras el biombo, y con el ánimo de satisfacer su instinto sexual, le tocaba el pecho y le metía el dedo en la vagina, para posteriormente y aprovechando la continuidad en las consultas en su domicilio particular desde 1.992 hasta julio e 1.993, instar a la entonces menor de quince años y con grave trastorno de conducta alimentaria, a que mantuviera relaciones sexuales con él, consumando las mismas en dos o tres ocasiones». Indemnizaciones El fiscal entiende que los hechos son constitutivos de dos delitos de abuso sexual continuado y un delito de estupro de prevalimiento continuado, por los que solicita una condena de doce años de prisión, seis de ellos de carácter menor, así como al pago de indemnizaciones de 3.000 euros a las dos primeras menores y 6.000 euros a la segunda, en concepto de responsabilidad civil. La defensa sostiene que no hubo delito en la actuación de su defendido y exige la libre absolución.