30.000 personas por las calles
Cacabelos volvió a convertirse ayer en el centro de atención de las miradas de miles de bercianos y ciudadanos de comarcas limítrofes. Durante la jornada, del orden de 30.000 personas acudieron a la villa del Cúa para cumplir con la tradición y pasear por la popular Feria de la Cruz de Mayo. A lo largo de la avenida principal, desde la gasolinera y hasta el barrio del Foyo, casi 600 feriantes desplegaron sus tenderetes para ofertar a los visitantes todo tipo de artículos y enseres. El público pudo adquirir desde objetos de artesanía hasta productos agroalimentarios típicos de la comarca, de Galicia y Asturias. Tampoco faltaron los puestos de música, ropa y bisuterías, ni los populares stands para la degustación de pulpo a feira. El teniente de alcalde de Cacabelos, Jesús Martínez, destacaba el éxito de participación de la muestra que gracias al buen tiempo ha visto como todo el día la villa estuvo invadida por una multitud de personas.