Unas 285 hectáreas se han beneficiado ya de los incentivos de la Junta
El Consejo Regulador alienta la reestructuración de los viñedos

La sierra de La Lastra, en el municipio berciano de Sobrado
La Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León convocó ayer las ayudas anuales para planes de reestructuración y reconversión de viñedos, de cara a la campaña 2006-2007. El Gobierno regional prevé destinar a estos trabajos un total de diez millones de euros, en toda la comunidad autónoma. Al mismo tiempo, la Junta ha publicado las bases reguladoras para conceder estas ayudas, en las que se establecen varios requisitos. En el caso del Bierzo, se establece como la superficie mínima del viñedo, una vez reestructurado, media hectárea. Además, la Consejería sólo autoriza la plantación de una variedad por parcela. Así se pretende avanzar en la mejora de la gestión con la transformación de los viñedos actuales, que son los conocidos como vaso, a plantaciones de espaldera. Desde el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo se han iniciado ya los trámites para presentar un nuevo plan colectivo de reconversión, que sería el séptimo. Hasta el momento, en el Bierzo se han reestructurado 285 hectáreas de viñedo, lo que ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros. Estos trabajos consisten, principalmente, en arrancar los viñedos antiguos para replantar cepas en espaldera e incrementando la distancia entre vallados. Son las mismas técnicas que se emplean para nuevas plantaciones. El director técnico del Consejo Regulador, Pablo Franco, reconocía, ayer, que el número de hectáreas en las que se ha actuado es importante para una denominación como la del Bierzo. Al tiempo, reconocía que hasta ahora la reconversión afectó a las viñas de la variedad palomino, principalmente, que se sustituyó por mencía y godello. De hecho, el 90% de los viñedos reestructurados en el Bierzo fueron plantados con cepas de uva mencía. No obstante, desde el órgano rector de los vinos de calidad se reconoce que no se pueden dejar de lado los viñedos antiguos. «Lo que nunca podemos es olvidarnos de la importancia de los viñedos viejos, que es de dónde se obtienen esos buenos vinos que se elaboran. Esos viñedos viejos de montaña y ladera que deben potenciarse. Estas ayudas realmente lo que pretenden no es eliminar todos los viñedos antiguos, lo que busca es facilitar el cultivo y sobre todo ayudar a nuevas plantaciones» apostilló Franco. El plazo para solicitar estas ayudas está abierto hasta el 31 de mayo.