Saavedra dice que la «jugada para atraer a su causa del ladrillo a los pequeños propietarios le salió mal»
El PSOE acusa a Riesco de negociar el PGOU con «engaño y clandestinidad»
El portavoz socialista asegura que su desdén hacia la ciudadanía «le está dejando solo»
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada, Ricardo González Saavedra, acusó ayer al alcalde de continuar «fiel a su estilo de ocultación y clandestinidad» a la hora de debatir el nuevo Plan General de Urbanismo entre los agentes sociales. Saavedra justificó esta acusación en las dos reuniones que el regidor Carlos López Riesco mantuvo el domingo en Flores y el lunes en la Casa de Cultura con los pequeños propietarios de suelo en la capital berciana a los que, según el edil socialista «ha engañado como viene haciendo con el resto de la sociedad ponferradina, lo que está provocando que en su cruzada de agresivo promotor urbanístico se quede solo». Para el portavoz de la oposición en el Consistorio, la actitud del alcalde es la del engaño permanente y el desprecio generalizado a una sociedad a la que no escucha ni deja participar en un plan que nos compete a todos y que va a determinar el futuro de Ponferrada en los próximos 15 o 20 años». Saavedra, que califica a Riesco de una persona «incapaz de pensar en otra cosa que no sean los ladrillos, los solares y la especulación», calificó ayer de desastrosa la reunión con los pequeños propietarios de suelo en el municipio. «Con ellos, como con otras gentes, ha obrado de mala fe. Pero la jugada le salió mal ya que, según he podido saber, lejos de conseguir su respaldo provocó más temor entre ellos que el que tenían a la vez que una sensación de que les había tomado el pelo. Y eso que aún no les ha contado toda la verdad como es el caso de que en algunos sectores el suelo esté en más de un 50 por ciento en manos de los grandes propietarios con lo que la posibilidad de defender los intereses de los pequeños están reducidas a la nada», aseveró el portavoz socialista. «El señor Riesco se ha llevado un gran fiasco ya que estos propietarios no se han dejado embaucar como el resto de una sociedad ponferradina que en su mayoría le está dando la espalda a un señor que elude su participación y mediante el engaño quiere sacar adelante un plan que en lugar de beneficiar a la ciudadanía va a perjudicarla ya que los beneficiarios van a ser sólo unos pocos». Para el edil del PSOE, «esta situación está generando muchas preguntas que el señor alcalde debería contestarnos pero que siempre elude y entre las que se encuentran las de qué va a pasar con las zonas verdes, el equipamiento o el tratamiento del suelo rústico o qué es de las alegaciones y propuestas que al plan se le han presentado en un número considerable, sin olvidarnos de lo que quiere para los terrenos de la antigua montaña del carbón, las ocho alturas para Compostilla. Todas estas preguntas y otras muchas más siguen sin ser contestadas y eso, señor Riesco, refleja claramente su soledad».