Una vida de esperanza hecha a puntadas
Pereira, antiguo jugador de la Deportiva, ha encontrado en el «medio punto», el consuelo a la paraplejia que sufre desde hace 10 años

Pereira, en la mesa de «trabajo» que tiene en el salón de su casa
Manuel J. García Pereira, más conocido como «Pereira», era un defensa de la Deportiva allá por los tiempos en que los ídolos eran Alberto, Vizoso, Amezaga, Luque o Linares. Todo un deportista que sufrió hace diez años la peor patada de su vida. Mientras trabajaba en la construcción de una casa de campo en Riego de Ambrós, una mala pisada le hizo caer del tejado, lo que le produjo como consecuencia una paraplejia que le obliga a andar en silla de ruedas. Ahí comenzó la batalla más dura de las que este «berciano adoptivo» ha tenido que librar en su vida. Y como lucha contra las consecuencias del fatal accidente, surgió el reto del medio punto. Cada día, Pereira dedica prácticamente una jornada laboral a dar miles de puntadas que convierten sus láminas de punto de cruz en obras maestras dotadas de profundidad, sombras y relieves. Sin él saberlo, su familia y amigos dieron a conocer su obra, un total de 25 cuadros realizados en esta técnica, y estos días, hasta el domingo, es la protagonista de la exposición «Puntadas», que alberga la sala del Casino «La Tertulia» de Ponferrada. Pereira asegura que su dedicación es toda una terapia contra el aburrimiento y contra el estrés. En la actualidad, el maestro de los hilos tiene entre manos lo que técnicamente se llama «marina», un cuadro que en unos meses formará parte de una colección personal que es todo un ejemplo de superación de la adversidad.