Diario de León
Publicado por
MANUEL CUENYA
León

Creado:

Actualizado:

Hace cuatro años que se puso en marcha el programa Interuniversitario de la Experiencia en Ponferrada, y desde entonces he tenido el privilegio de formar parte del mismo como docente, y también puedo decir, con honradez, que ha sido un gran aprendizaje como «alumno». En cualquier caso, uno aprende mientras enseña, y sobre todo cuando la enseñanza se comparte con personas que han tenido interesantes vivencias. Desde la más tierna infancia recuerdo que me entusiasmaba escuchar a los mayores, tal vez porque son ellos ( los viejos, que diría el Nobel Saramago) quienes pueden enseñarnos el arte de vivir. No en vano, y ahora más que nunca, los jóvenes, por su forma apresurada de vivir, están acaso más cerca de la muerte que los viejos. Esta semana hemos asistido a la clausura y graduación de algunos mayores en la Universidad de la Experiencia de la Universidad de León. En el ceremonial estuvieron presentes, entre otros, la catedrática Holgado, los coordinadores del programa en León, Astorga y Ponferrada, y el Vicerrector de Extensión universitaria, el gran Paco Flecha, que con su discurso arrancó el buen humor al auditorio. El sentido del humor es fundamental para vivir. Paco Flecha se atrevió a decir que la Universidad de Experiencia debería ser algo así como un «zoco cultural», donde se intercambiaran pareceres, opiniones, conocimientos, y tal vez afectos. Nunca olvidaré la experiencia afectuosa que tuviera el primer curso en esta Universidad de la Experiencia con el grupo de teatro. A fin de cuentas uno llega al conocimiento a través de la afectividad. Representamos una obra teatral de creación colectiva, «El sueño de un seductor», en la que participaron de un modo activo y sugerente los alumnos: Luis, Olga, Avelina, Faustino, Paco, Socorro y Dalia. Por otra parte, este último curso, a través de las Artes Escénicas, he aprendido y disfrutado en compañía de alumnos y/o maestros como Angélica y Manolo, Maruja, Tere, Alfredo, Nines, Araceli y tantos otros. Lo de zoco cultural, o zoco a secas, me llegó al alma. Es tal mi devoción por los zocos que, de repente, el señor Flecha me devolvió a esos mercados en los que uno se siente tan bien, quizá porque hay contacto real con la gente. El zoco como espacio abierto, plural y mágico, donde uno puede entrar y salir cuando lo desee, espacio de libertad y encuentro social en el que se intercambia toda clase de información, sentimientos y vivencias, esa tierra fascinante que es esta Universidad de la Experiencia.

tracking