Las inundaciones provocadas por la tormenta obligan a los bomberos a multiplicarse
Una tormenta que descargó ayer por la tarde sobre Ponferrada de forma fugaz, pero muy intensa obligó a los bomberos a multiplicarse para atender a las llamadas de decenas de ciudadanos afectados por inundaciones en bajos y cocheras. La cortina de agua que se cerró sobre la capital berciana, entre otras localidades, pasadas las 18.00 horas, también dejó constancia de sus efectos en diversos viales del barrio de La Cemba, de Los Judíos o en la propia avenida de España. La espectacular tromba originó una docena de salidas de los efectivos del cuerpo de bomberos, que tuvo que distribuirse en dos equipos para cubrir todos los servicios, que mayoritariamente no fueron especialmente graves. Aunque en un cuarto piso de la calle Tras La Boveda fue preciso apuntalar una ventana que amenazaba con desprenderse y caer sobre la calzada. Hacia las 20.00 horas, aún se mantenían activos los dos equipos El turno de la mañana, en cambio, tuvo que intervenir para sofocar un incendio que se propagó por la mañana en el campo de fútbol de Toral de Merayo.