De las 4.000 hectáreas arrasadas no se ha actuado en ninguna de ellas
La reforestación de Pombriego sigue pendiente al año del incendio
Los alcaldes de la zona se quejan de la falta de inversiones prometidas por el desastre

El incendio forestal de hace ahora un año llegó a amenazar las casas de Pombriego para desalojarlas
Justo ahora un año después del incendio originado en Pombriego, que arrasó más de 4.000 hectáreas de monte, y que suscitó numerosas promesas de la Administración central y autonómica, poco o nada se ha hecho para reforestar la zona y subsanar los daños infraestructurales ocasionados por las llamas en pueblos de municipios afectados como Benuza, Puente de Domingo Flórez, Priaranza, Borrenes o Carucedo. En Pombriego, el pueblo que se vio amenazado por las llamas y que a punto estuvo de ser desalojado, el presidente de la Junta Vecinal, Ceferino Rodríguez, decía ayer que el monte se está recuperando poco a poco, pero por su propia cuenta, por efectos de la naturaleza, pero no han visto las ayudas prometidas para la reforestación, la mejora de las cometidas de agua y demás daños ocasionados. El negro es el color predominante ahora mismo en los montes de los alrededores del pueblo. «Hubo buenas palabras de aquella, pero hechos no se han visto ninguno», puntualizó. Por ejemplo, se espera aún la mejora de las redes de abastecimiento y aunque hubo un pequeño arreglo, hasta los vecinos del pueblo tuvieron que trabajar para mejorarla. Hubo 100.000 euros de la Junta para las traídas de aguas a Puente, Salas, Yeres y Castro, y el alcalde, Andrés Domínguez, lo considera insuficiente. En Borrenes, su alcalde, también del PP, Alfredo Prada, dijo que los incumplimientos son manifiestos, ya que no ha visto ni un euro de las ayudas prometidas, y cuando llueve, en el agua sale turbia por los grifos. Por Priaranza, Fátima López, que también ofició de portavoz de los afectados, dijo que falta mucho por realizar y coincidió con el resto de alcaldes sobre la situación de incumplimiento. El delegado de la Junta, Eduardo Fernández, admitía que existen las carencias, aunque decía que se está en la labor de seguir mejorando la situación.