El ingenio flota en las aguas del Sil
Un total de nueve embarcaciones artesanales lucharon por hacerse con la victoria del descenso cómico del Sil utilizando todo tipo de mañas a lo largo de todo el recorrido
La diversión, el desenfreno y la originalidad compartieron protagonismo en la celebración del descenso lúdico e informal del río Sil. A las 12. 00 horas se dió el pistoletazo de salida a esta actividad que atrajo el interés de cerca de dos millares de personas. El numeroso público que no quiso perder detalle del descenso se congregó tanto en el puente Cubelos, punto de salida, como en el de García Ojeda. En todo momento el público animó a los atrevidos concursantes. Un total de nueve embarcaciones originales, diseñadas artesanalmente por sus ocupantes, perseguían desde un primer momento un doble objetivo. Por un lado llegar lo más rápido posible a la línea de meta, situada en el puente del Ferrocarril, y por otro lograr el mayor número de puntos posible en las diferentes pruebas que salpicaban el recorrido. «La Barca Musical», «Troncomóvil», «El Corral de Opá», «Los piratas del Caribe», «Los Trastornaos», «Indomables II», «La patera del Sil», «Los túzaros» y «Los naúfragos», lucharon para alzarse con el primer premio en una singular competición en la que no faltaron las risas, y la diversión, desde que las embarcaciones se situaron en le punto de salida. Finalmente tras varias carreras, mucho esfuerzo, y como no, algún naufragio que provocó la risa del público La tripulación del «Troncomóvil» se hizo con el primer premio de 600 euros. «Los Piratas del Caribe», lograron la segunda posición con una recompensa de 300 euros. El tercer premio, que ascendía a 150 euros, recayó en «Los Trastornaos». Asimismo, «Los indomables» vieron recompensado su esfuerzo y empeño por hacer de su embarcación la más original, con un cuarto premio de 150 euros. Una vez finalizado el descenso y aparcados los artilugios, el margen del río Sil se convirtió en un improvisado picnic en el que tanto los participantes, como el público degustaron bollos de chorizo escaldado, para recuperar fuerzas.