La apertura del templo se selló hace medio siglo sin que se conozcan los motivos
La iglesia de San Pedro de Bembibre recupera la puerta de la espadaña
Las obras de descombro de los materiales que sellaban el acceso han comenzado

La iglesia de San Pedro contará con una nueva puerta que se sumará a los dos accesos actuales
La puerta de la espadaña en la iglesia parroquial de San Pedro, Bembibre, pasará a convertirse en uno de los principales accesos al templo después de estar cerrada más de un siglo. La nueva apertura, realizada a cargo de la cofradía del santo Ecce Homo, elimina las barreras arquitectónicas con que cuentan los dos accesos actuales y ofrece una panorámica del retablo desde el exterior. Ha sido durante años y sin duda el lateral de la iglesia de la plaza Mayor que más vecinos ha congregado, sobre todo por la existencia de un poyo, a ambos lados de la puerta sellada, en el que se han pasado muchas horas de charla y reuniones. Sin embargo la puerta estaba inutilizada, a pesar del impecable arco de medio punto que la en marca. Ni se recuerdan los motivos que llevaron a sellar una puerta que no se adivinaba en el interior del templo, ya que había sido construido un tabique uniforme en la pared de fondo de la iglesia. «Ni los más ancianos de Bembibre recuerdan ver abierta esta puerta», señaló tanto el mayordomo de la Cofradía del Santo, Baldomero de la Puente, como el párroco local, Pedro Centeno, mientras se realizaban las obras de picado y desescombro de los materiales que sellaban la puerta situada en la fachada principal de la iglesia, bajo el campanario. Recuperar el acceso ha venido derivado de las últimas reformas realizadas en el otro templo local de Bembibre, el Santuario del Ecce Homo. Según relató a este periódico el mayordomo de la cofradía, Baldomero de la Puente «cuando restauramos el artesonado del santuario, la cofradía no tenía fondos suficientes para rematar la obra, y la Iglesia nos concedió un préstamo. No han querido cobrar los intereses de ese préstamo al saldar la deuda y por ello, a cambio, la cofradía propuso hacerse cargo de las obras de recuperación de esta puerta, y así lo estamos haciendo». Cuatro obreros, apoyados por miembros de la Cofradía del Santo se encargaron de las obras, rematadas las cuales se ha colocado una nueva puerta, de dos hojas, que se abrirá como acceso principal en ocasiones especiales. El párroco local, Pedro Centeno, destacaba que en este nuevo acceso no existen las barreras, desniveles o escalones con que cuentan las dos puertas de uso principal en la actualidad. A esta ventaja se suma además que la puerta está situada en la parte posterior de la iglesia, justo frente al altar y retablo, lo que la convierte en un mirador especial «en los casos en los que el templo se queda pequeño para el número de asistentes, mantener abierta esta puerta posibilita ver el pasillo central y el altar desde el exterior».