Un informe alerta de que la espadaña, que fue construida en 1818, amenaza con venirse abajo
El alcalde de Arganza precinta la iglesia por los riesgos de sus ruinas
El Ayuntamiento decidió clausurar el recinto al culto ante la falta de respuesta del obispado El ho

El Ayuntamiento de Arganza declaró ayer en ruina su iglesia local y ordenó el inmediato precinto para evitar posibles accidentes, debido a su estado de deterioro. El equipo de gobierno del partido PSOE adoptó la decisión tras recibir el informe técnico que recomendaba el cierre del templo por el mal estado de su torre, que amenaza con caer. Ante la alarmante situación, el consistorio ha pedido la intervención del Obispado de Astorga que, hasta el momento, «ha hecho oidos sordos» según lamentaba el alcalde de Arganza, Gabino Cascallana. Hace más de un mes que el equipo de gobierno alertó sobre el deterioro de la espadaña, de la que ya se han desprendido algunos cascotes poniendo en peligro a los vecinos de la población e incluso a las viviendas cercanas. Durante la mañana de ayer, el alcalde ordenó el precinto y vallado de todo el perímetro del templo. Incluso, se han colocado barreras para impedir el acceso a la iglesia, tanto para peatones como para vehículos. Esta actuación ya ha sido comunicada al Obispado de Astorga y al párroco local. Desde ahora y hasta que se realicen las necesarias obras de mantenimiento y restauración de la torre, que garantice su estabilidad, la iglesia de Arganza quedará cerrada al culto. «Hemos decidido declararla en ruina y hemos procedido a vallarla ante el peligro que supone para las personas, porque la torre está en un estado muy avanzado de deterioro. Ya se lo hemos comunicado al Obispado, que es el que tiene la responsabilidad, y al cura, que aseguró que le parece bien, porque esa torre está en ruina. Nosotros ya hemos avisado hace más de un mes y se han hecho los sordos, así que no nos ha quedado otro remedio que tomar esta decisión», asegura Gabino Cascallana. La iglesia de Arganza, de estilo neoclásico, data del siglo XVI y en su interior destacan varios retablos churriguerescos. La última actuación acometida en el templo es de 1818 cuando, precisamente, se construyó la torre ahora en ruinas.