El Bierzo despide a sus abuelos
Familiares y vecinos de San Miguel de Langre y Ponferrada dieron su último adiós a Manuel Campillo y Vicenta Alonso, dos centenarios que vivieron el ayer y el hoy de una comarca que llora su muerte
Las localidades de San Miguel de Langre y Ponferrada dieron ayer su último adiós a los dos abuelos del Bierzo, Manuel Campillo y Vicenta Alonso, de 109 y 103 años respectivamente. Manuel, conocido como el «Pereiro», que durante mucho tiempo de su vida se dedicó al transporte y venta de fruta, fue despedido por decenas de personas que quisieron homenajear a un hombre cuya longevidad vino acompañada de una notoria salud al lado en los últimos años de sus sobrinos con los que compartía experiencias y avatares de una vida que se trasladó a tres siglos diferentes. Desde ayer Manuel Campillo descansa en el cementerio de San Miguel de Langre, pueblo que le vio nacer, crecer y desarrollar todas sus facultades que le granjearon multitud de amigos. En Ponferrada, y también ayer, familiares y amigos de otra centenaria, Vicenta Alonso, acompañaron sus restos mortales tanto en el funeral en la basílica de la Encina como en el posterior entierro en un acto lleno de cariño y admiración hacia una mujer que con 103 años aún tenía ganas de vivir y de compartir junto a sus sobrinos cada uno de los instantes y minutos que concede este mundo. Su gracia y una amabilidad inmensa fueron parte de las cualidades que Vicenta lució durante su más de un siglo de vida como berciana, comarca en la que desarrolló su existencia y la que ayer lloró como lo hizo con Manuel Campillo su muerte, la de dos abuelos llenos de sabiduría.