LA MOSQUERA
Incertidumbre
EN ESTOS últimos días que le quedan al calendario para renovarse, una reflexiona sobre todo lo que ha sucedido, un año movido para el vino berciano. Prefiero hacer uso de unos versos de Ángel González, preferible es no ver, meter las manos en un oscuro panorama, y no saber qué es esto que aferramos, en un puro afán de incertidumbre, de mentira . Así veo este interludio, este último año, ¿qué es lo que nos traerá el año que viene?, sin ejercer de adivina, va a ser un año de muchos cambios, los entendidos dicen que es una etapa más, en la consolidación de una denominación de origen. En el ámbito de lo público, el Consejo Regulador no acaba de tener presidente, no hay acuerdo por ninguna de las partes, quizá la última decisión la impongan los organismos regionales, a modo de decisión salomónica. Mis plegarias sólo piden que no ocurra lo que en otras denominaciones: las escisiones son la solución más sencilla a corto plazo, pero a la larga la que más perjudica. En lo privado, ya son varios los enólogos de nombre que han cambiado de bodega y de proyecto, unos comienzan en solitario, otros cambian de yugo, y otros empiezan proyecto nuevo ¿dos o tres?, aún no se sabe, y no saber qué es esto que aferramos, en un puro afán de incertidumbre, de mentira. Quizá haya que esperar dos añadas más para ver qué ocurre, qué es lo que nos deparará el futuro, o quizá si consultamos al fantasma de la navidad del año que viene de Dickens, nos diga lo que va a pasar y podamos estar tranquilos. Personalmente me gustaría seguir disfrutando de mis queridas mencías, por eso os pido queridos enólogos, que sigáis haciendo buenos vinos a precios que me pueda permitir y no me obliguéis a recurrir a añadas pasadas de aquellos vinos que creabais hace seis años. Este año en mi mesa estará el laureado Gotín del Risc, de la bodega del Abad, un fantástico vino. Este vino ha sido una sorpresa por su cambio de imagen con respecto a los otros vinos de la bodega, más moderno, mucha fruta y madera bien integrada.Y como soy una nostálgica, también he elegido un Ardai Cepas Centenarias del noventa y nueve, que promete una larga sobremesa, y para seguir con la misma añada, el Bierzo de la familia Palacios. En los blancos me temo que los godellos de Valdeorras es lo que se lleva este año, así que elijo un clásico, Guitián sobre Lias y uno moderno, Pedrouzos.