| Reportaje | La fe que mueve piedras |
Santa Marina da ejemplo
La mano desinteresada de los vecinos de este pueblo de Torre del Bierzo ha logrado salvar la iglesia de la ruina. En este caso hubo ayudas del Obispado, de Caja España y del Instituto de Cultura
En la reconstrucción del campanario se empleará piedra procedente de la iglesia de Santibáñez
Cuando parece que la mitad del patrimonio berciano se viene abajo, los vecinos de Santa Marina de Torre se alzan como un ejemplo de cómo el trabajo y la colaboración de un pueblo pueden devolver a su parroquia el esplendor que tuvo en siglos pasados. Desde 1999, esta iglesia ha sido sometida a numerosas actuaciones, desde renovar el tejado y limpiar los muros repellados hasta recuperar las pinturas de la bóveda y el artesonado. A las ayudas de instituciones como el Obispado de Astorga, Caja España y el Instituto Leonés de Cultura, se han sumado las aportaciones de los propios vecinos, aportación que no sólo ha sido económica. Su mano de obra ha sido decisiva para culminar con éxito la restauración de esta joya, ejemplo de la rica arquitectura parroquial berciana. Salvemos el campanario En la actualidad se trabaja en la reconstrucción de la espadaña del campanario, cuya piedra y morteros estaban dañados. El despendrimiento de algunas piedras dió la voz de alarma y el pueblo se puso «manos a la obra» para conseguir los cerca de 40.000 euros que cuesta su restauración. El consejo parroquial, con la colaboración de la asociación cultural Carqueixa del Bierzo, ha logrado recaudar gran parte del dinero necesario para esta actuación, gracias al sorteo de tres cestas de Navidad y la próxima organización de una gran botillada en el mes de febrero. En su rehabilitación se emplearán piedras de la ya derruida iglesia de Santibáñez de Montes -su portada principal ya fue reutilizada como pórtico en Santa Marina- y se seguirá un diseño de reconstrucción fiel a las líneas empleadas en el siglo XVII.