La voladura minera causó destrozos también en Lillo del Bierzo y Otero de Naraguantes
Fijados dos días de juicio por la explosión de Uminsa que hizo temblar a Fabero
Una veintena de afectados denunciaron daños en sus viviendas y negocios
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Ponferrada llevará a afecto los días 18 y 19 de enero la vista por la demanda interpuesta por una veintena de vecinos del municipio de Fabero contra los técnicos responsables de la explotación carbonera de la Gran Corta de Fabero, Unión Minera del Norte (Uminsa) y la sociedad limitada Marco Excavaciones, por los desperfectos causados en sus viviendas y negocios. El motivo de esos desperfectos es atribuido a la onda expansiva de una voladura realizada en las explotaciones a cielo abierto de la Gran Corta de Fabero, propiedad de Uminsa. Lo que ahora se juzga fue en febrero de 1999. Aunque el juzgado número 1 ha fijado dos días para dicha vista, el plazo podría verse ampliado por el elevado número de demandantes, testigos y peritos que se han citado por las partes para ofrecer una idea global y particular de la situación al juez. Los hechos que se juzgan acontecieron sobre las 12.15 horas del viernes 5 de febrero de 1999, cuando una voladura realizada en las explotaciones de Unión Minera del Norte a cielo abierto en la Gran Corta de Fabero provocó una violenta onda expansiva que hizo temblar los edificios no sólo de Fabero. Los efectos también se palparon en Lillo del Bierzo y Otero de Naraguantes, provocando la ruptura de cristales de varias casas y comercios, e incluso grietas en suelos, techos y paredes de algunos edificios. Los técnicos de Minas de la Junta de Castilla y León, que aquella misma tarde se desplazaron a la Gran Corta para investigar lo sucedido, apuntaron como posible causa de la violenta detonación, que no se hubiese controlado con la debida precisión los kilos de explosivo utilizados.