Ninguna persona fue descartada tras el obligatorio estudio clínico
Para ser donante lo primero que hace falta, según apunta Conrado Pardo, es querer serlo, aunque para que los órganos puedan ser extraídos se necesitan otra serie de requisitos, uno también importante es el consentimiento de los familiares una vez se ha producido el deceso. Luego, los servicios del hospital a través de sus profesionales se encargan de analizar si los órganos del donante están sanos. Precisamente de todos los análisis realizados a los potenciales donantes ninguno de ellos resultó negativo dándose la circunstancia que en la mayoría de los casos casi todos los órganos fueron aprovechados, con la salvedad que en el caso de las personas de mayor edad alguno de sus órganos no pudo se extraído sólo por esa circunstancia y la consiguiente menor durabilidad en la persona receptora. No obstante, el aprovechamiento de los órganos de los donantes, según el coordinador de esta materia en el hospital, fue sobresaliente. Respecto a las extracciones, todas ellas se realizaron en el centro sanitario por profesionales de diferentes áreas a los que se unieron especialistas procedentes de otros hospitales, en este caso de aquellos a los que fueron destinados los respectivos órganos.