La indemnización global asciende a 150.000 euros
Las cantidades reclamadas por la treintena de vecinos afectados por la violenta explosión acaecida en la Gran Corta de Fabero sobre las 12.15 horasdel día 2 de febrero de hace ya más de seis años oscila entre los 600 y los 10.000 euros. La suma total de cantidades reclamadas por los presuntos damnificados no supera, por lo tanto, los 150.000 euros. Las grietas en paredes, suelos techos y alicatados de las viviendas, son los principales desperfectos que según los demandantes originaron una explosión a juicio de ellos totalmente incontrolada. Aunque también se reclaman compensacines por grietas en fachadas y cornisas. «Bombardeo atómico» Para los demandantes, está claro que los desperfectos reclamados se produjeron como consecuencia de la explosión de la Gran Corta que estuvo acompañada además de la onda expansiva reconocida por Uminsa y sus técnicos, por severas vibraciones que hicieron pensar a muchos que se había producido un terremoto y que los menos compararon con un «bombardeo atómico». El análisis sobre la onda expansiva acompañada por vibraciones también formó parte del relato sobre lo ocurrido el día de autos por los testigos presentados por los demandantes, entre los que se encontraban responsables de pedanías como la de Lillo del Bierzo que declaró que cuando ocurrió la explosión se encontraba trabajando en los talleres de Uminsa y los efectos de la misma le hizo abandonar el taller a él y al resto de los trabajadores que se encontraban en él.