En 2006, Atención Primaria realizó revisiones bucodentales a 9.183 niños de entre 6 y 14 años
Uno de cada diez escolares bercianos necesitan tratamiento de ortodoncia Salud dental por encima del índice que marca la OMS El 65% se lava los dientes todos los días y un 7% no lo hace nunca
Los principales problemas que exigen intervención son el apiñamiento de dientes y mordida cruzada
Uno de cada diez escolares bercianos necesita ser sometidos a un tratamiento de ortodoncia para corregir problemas dentales. En concreto, se trata de poner solución a diversos tipos de mal oclusión, como técnicamente se conoce al incorrecto alineamiento de los dientes que impide el adecuado encaje entre las piezas dentarias inferiores y superiores. Así, el 49% de los niños de 6 y 14 años presentan algún tipo de mala mordida, aunque sólo en el 23% de los casos el desalineamiento es severo y hay que recurrir a la ortodoncia o cirugía oral. Entre las alteraciones de posición de los dientes más frecuentes en los niños está el apiñamiento dental (22%) y la mordida cruzada (16%) Estos son los datos que revela el balance de las revisiones bucodentales que anualmente realiza Atención Primaria en el área de Salud del Bierzo que en el 2006, según informó el director médico, Honorino Gallego, han sido un total de 9.183 en niños de 6 a 14 años, con una cobertura del 89%. La mayoría, sin caries De los niños que participaron en estas revisiones, el 77% no tenía ninguna caries frente al 23% que tenía alguna pieza dentaria picada. A este respecto, Gallego significo que «afortunadamente» cada vez hay menos problemas de este tipo entre los niños y que las primeras caries se presentan a edades más tardías y que se suelen concentrar en un pequeño porcentaje que no cumple con una buena higiene bucal. Además, a estas edades las caries suelen ser más frecuentes en los llamados dientes de leche frente a la dentición permanente, en la que sólo de producen el 18% de ellas. El otro problema bucodental más frecuente en los niños son alteraciones en las encías, principalmente gingivitis -inflamación de las encías- que afecta a un 68% de los escolares de la comarca. Esta afección se corrige con una buena higiene: el cepillado diario y la seda dental, así como la utilización de enjuagues. En general, significó el director médico, la boca de los escolares del área de Ponferrada está sana, sólo está los pequeños problemas propios de la edad. La salud bucodental de los escolares bercianos es mejor que la propuesta por la Organización Mundial de la Salud a través de un indicador conocido como índice CAOD (dientes obturados, ausentes y cariados) que toma como base a los niños de 12 años. Así, mientras la OMS se propone alcanzar un índice del 1,5 para el año 2015, el índice que registran los niños del área de salud de Ponferrada está en el 0,82, varias décimas por debajo del indicador mundial. Esto es síntoma de una buena higiene dental y unos hábitos que cada día son más frecuentes entre los más pequeños. El balance anual de Atención Primaria sobre la salud bucodental también destaca que la higiene de los más pequeños es en su mayoría buena o muy buena. Así, el 65% de los niños revisados afirma que se cepilla los dientes todos los días, aunque no siempre se cumple con la recomendación de las tres veces días después de las principales comidas. El porcentaje de los que no se los cepilla nunca desciende hasta un escaso 7% y hay un 28% que lo hace de forma esporádica, alguna vez a la semana. La salud de la boca repercute en el bienestar de todo el cuerpo y sus infecciones pueden ocasionar muchos problemas. Por ello, la higiene debe ser un hábito desde edades tempranas y los padres tienen que estar concienciados de la necesidad de trasladar unas buenas prácticas diarias a sus hijos. Los padres deben animar a sus hijos a cepillarse regularmente y usar la seda dental. Es de vital importancia que ellos mismos sirvan de ejemplo siguiendo unas costumbres adecuadas de higiene bucodental.