Las obras no son tan sagradas
La adecuación de la Encina y San Andrés para Las Edades del Hombre discurre a buen ritmo y fruto de ello es que en apenas una semana la Fundación podrá empezar a decorar su interior La

Una de las estancias del museo, ya habilitadas y con todo ejecutado
Las sedes que albergarán la edición berciana de Las Edades estarán preparadas en su tiempo y forma. Así de tajantes se mostraron ayer el comisario de la muestra y el rector de la Encina, Juan Álvarez Quevedo y Antolín de Cela, para los que la adecuación de los espacios está casi ultimada. Álvarez, que ayer inspeccionó las obras, seguraba que en un 90 por ciento el proyecto estaba finalizado. «Faltan algunos pequeños retoques pero la obra está casi completada». En ocho o diez días ha fijado el comisario la entrega de los trabajos. «En la Encina la limpieza y restauración del retablo está casi ultimada y sólo es cosa de días. El resto ya se ha hecho como es la pintura de las paredes». Respecto al suelo, el rector de la basílica, Antolín de Cela, recalcó que su estado no requiere obra de reforma alguna «y sólo se colocará una moqueta para evitar que el paso de más de medio millón de visitantes a la muestra lo deteriore». Respecto al futuro museo sacro, en sus dependencias ayer seguían trabajando varios operarios, «aunque lo más importante, la planta de entresuelo, ya está acondicionada, mientras que en el sótano se está trabajando aunque esta dependencia no se va a utilizar». Para refrendar esta buena marcha de los trabajos operarios de Las Edades iniciaron ayer la colocación de los raíles sobre los que se asentará la decoración interior de la basílica, proceso que se ampliará a la otra sede en los próximos días. Según Álvarez los trabajos ni van adelantados ni atrasados «sólo como se ha marcado en un primer momento para que en mayo se pueda inaugurar Las Edades sin ningún tipo de contratiempo como en su día lo hicieron las otras sedes que han albergado esta importante cita». Aunque el tiempo apremia y apenas queda mes y medio para que todo esté listo, el interior tanto de la Encina como de San Andrés ofrece un aspecto de obra casi terminada, con los andamios retirados en su mayor parte una vez que los servicios y el acondicionamiento de la estructura está, según los arquitectos y los responsables de la muestra, en un 90 por ciento. Respecto a una de las obras más importantes y voluminosas que comprende la infraestructura, la construcción de la pasarela que unirá la basílica de la Encina y la iglesia de San Andrés, su colocación empezará a ser efectiva a partir de este semana. Pcisamente ayer operarios de la empresa encargada de llevarlo a cabo empezaron a preparar el terreno para que ese gran pasadizo empiece a tener presencia sobre el terreno.