La escuela de Villalibre de nuevo en peligro porque la familia que la salvó podría irse por diferencias vecinales
La escuela de la localidad de Villalibre, en el municipio de Priaranza, podría estar de nuevo en peligro ante la decisión de la familia de Ávila, que fue elegida entre 160 para instalarse en la casa que se ofrecía en ese pueblo con el objetivo de evitar el cierre de dicho centro escolar, de irse por sentirse perseguidos tras las diferencias surgidas con algunos vecinos y profesores. Los problemas comenzaron cuando Rubén Jiménez y María Pizarro, cuya vivienda está situada encima de la escuela, protestaron porque el patio de recreo -único sitio donde los niños pueden jugar- estaba siendo utilizado como aparcamiento, con el consiguiente peligro para los pequeños «que ven interrumpido su juego y tienen moverse al lado de la pared», explicó María, quien manifestó sentirse incómoda con esta situación «en la que la profesora y el director del centro nos hacen el vacío» y que podría afectar a sus hijos. La familia enviará una carta al Ayuntamiento, el C.R.A de Carucedo y al consejo escolar que dejarán el pueblo si no se toman medidas para evitar que el patio escolar sea invadido por los coches.