El marido se percató de lo sucedido, dio aviso a su hermano, y eso evitó una tragedia
Intoxicado un matrimonio en Cacabelos por dejar encendido su coche en el garaje
La mujer, afectada por monóxido de carbono, fue trasladada al hospital de Valdecilla, donde se recupera U
El monóxido de carbono volvió ayer a hacer de las suyas en el Bierzo. Pero, en esta ocasión, no fue por la mala combustión de una caldera de carbón o madera. En la localidad de Cacabelos, un matrimonio perdió el conocimiento y tuvo que ser trasladado al hospital en estado grave debido a la inhalación de este gas, producido por un coche de gasoil encendido. Sobre las ocho de la mañana de ayer Antonio García, de 50 años, se percató de que algo no iba bien en su vivienda unifamiliar, situada en el número 20 de la calle Mendes Novoa. Bajó a la planta inferior para ver si la caldera de la calefacción iba mal por el olor insoportable que se respiraba. Pero no era la calefacción, era su coche, que estaba encendido dentro del garaje. Subió de inmediato a la habitación y se dio cuenta de que su esposa, Mercedes Díaz, de 51 años, no respondía, permanecía inconsciente y con los ojos abiertos. De inmediato, y como pudo, su marido llamó a un hermano en busca de auxilio. Al lugar, tras dar aviso a los servicios de emergencias del 112, se trasladaron dos ambulancias, la Guardia Civil de la villa y los bomberos de Ponferrada. El matrimonio ingresó en primera instancia en el Hospital del Bierzo. Según fuentes del centro, Antonio se recuperó rápido, después de permanecer en observación y recibir el alta a última hora de la mañana. Sin embargo, su esposa, estaba peor, por lo que la dirección facultativa decidió trasladarla en una ambulancia medicalizada al Hospital de Valdecilla, en Santander. Allí se recupera satisfactoriamente en una cámara hiperbárica.