El Ayuntamiento exige a la Confederación Hidrográfica que soterre ya el conducto de riego
Una avalancha de agua desborda el Canal Bajo y anega seis viviendas en Ponferrada
Endesa explica a los vecinos que en lugar de los 20 metros cúbicos pedidos para riego, soltaron 200

Durante veinte minutos, doscientos metros cúbicos de agua recorrieron el Canal Bajo del Bierzo desde las compuertas de riego de la Fuente del Azufre y acabaron desbordando la canalización en el barrio de Compostilla, anegando seis viviendas. Sucedió ayer, poco después del mediodía, y según las explicaciones que la compañía Endesa ofreció a los vecinos más afectados, la avalancha se debió a un error humano; en lugar de soltar los 20 metros cúbicos de agua solicitados para riego, soltaron 200. Los bomberos realizarán hoy una varloración de los desperfectos, después de que Endesa haya asumido su responsabilidad, según explicó ayer el ex presidente de la asociación de Vecinos de Compostilla y uno de los más perjudicados por la repentina avalancha de agua, Fernando Fernández. Además de su vivienda, donde el agua reventó la puerta del garaje y llegó a subir hasta los dos metros y medio de altura, una panadería y otras cuatro viviendas de la avenida de Compostilla, de la calle del Cid y la travesía del Cid y de la travesía de San Antonio, resultaron afectadas en mayor o menor medida por la inundación. «Ya nos había pasado otras veces, pero nunca con esta intensidad», aseguró Fernández, en cuya vivienda los bomberos seguían achicando agua a media tarde. «Como nos había pasado más veces, mi mujer ya tenía todos los teléfonos a los que había que llamar apuntados. Si tarda diez minutos más en llamar, se inunda todo el barrio», añadió. Además de responsables de Endesa y de la Confederación Hidrográfica, los concejales Darío Martínez y Teresa Magaz se desplazaron al barrio en los primeros momentos del accidente. Martínez hizo un llamamiento a la Confederación para que ejecute el prometido soterramiento del canal de riego, donde recientemente ha caído otro automóvil, a su paso por el casco urbano de Ponferrada. «Un día es un accidente, otro día una inundación... hay que pedirle a la Confederación que solucione el soterramiento del canal para que deje de ser un problema para los vecinos», se quejó. Además de los bomberos municipales, la Policía Nacional también desplazó varios efectivos a la zona. Los agentes tuvieron que tranquilizar a una vecina de la avenida de Compostilla que regresó a su vivienda desde Riego de Ambrós, donde pasaba el domingo con su marido, y se desplomó al contemplar el sótano de su casa inundado. «No se secará el canal, que a mí me matan en vida», decía desesperada mientras una vecina le traía un vaso para que bebiera porque en la suya, al igual que en otras viviendas afectadas, la avalancha había cortado todo suministro de luz o de agua.