Cocaína, pastillas y bebidas alcohólicas de alta graduación
La mayoría de las intoxicaciones etílicas se pasan, según los expertos consultados, «con dormir y ya está». Suponemos que de ahí viene lo de dormir la moña o la mona. «Casi todos los casos se pasan con dormir e incluso con tomar naranja, café, alguna infusión...» explica José García, auxiliar sanitario de ambulancias. De la misma forma opina el doctor Rebollar. Sin embargo se ha notado que en estos años se dan dos características que no se daban tiempo atras: la menor edad de los pacientes y la ingesta de otras drogas. «La situación es grave cuando necesita un soporte vital respiratorio o circulatorio, e incluso el nivel de conciencia es bajísimo», explica el jefe de Urgencias. Estos cuadros aparecen cada vez más frecuentemente asociados al consumo de pastillas, fármacos habituales en los domicilios y en los lugares de ocio, pero también la cocaína. «La cocaína y el éxtasis se consume muchísimo. Hay que llamar la atención a la gente, concienciarla de que no se deben tomar, y menos mezclar», explica Rebollar. Curiosamente, ir de vinos o de cortos, son borracheras «en las que la persona se marea y se pone mal tras la euforia, y él mismo deja de consumir; pero con el whisky, vodka y resto de alcoholes de más graduación éstos van directos al sistema circulatorio y al cerebro y hacen efecto rápidamente con mucha más contundencia y daño que el vino o la cerveza», explica el médico especialista.