Benuza, Borrenes, Puente y Priaranza todavía sufren a diario las consecuencias del fuego
Los alcaldes claman ayudas a los dos años del incendio de Pombriego
Esperan que el nuevo equipo de Medio Ambiente de la Junta retome los proyectos y subsane los daños

Los propietarios de colmenas como esta reclaman sus indemnizaciones
Justo al cumplirse ayer dos años del incendio de Pombriego que calcinó más de 4.000 hectáreas, los municipios de Benuza, Borrenes, Puente de Domingo Flórez y Priaranza todavía no han recibido las ayudas comprometidas por las administraciones para hacer frente a los graves daños causados por las llamas. «No hemos recibido un sólo euro», apuntó el alcalde de Benuza, Rafael Blanco, uno de los más afectados por el fuego, que recordó los enormes daños provocados por el violento fuego que arrasó todo el sistema de traída de agua de Santalavilla, la captación de Pombriego, la antena de televisión, un gran número de colmenas, instalaciones ganaderas, así como viñedos, pinares y choperas. «Hubo muchísimas promesas por parte de las administraciones, pero han pasado ya dos años y no se ha cumplido ninguna», lamentó Blanco. El otro gran afectado por las llamas, el municipio de Borrenes, también sigue a la espera de los 100.000 euros necesarios para la instalación de nuevos filtros para la captación de agua. Según apuntó su alcalde, Eduardo Prada, cada vez que hay tormentas y llueve, los vecinos del municipio se encuentran al abrir el grifo con un agua turbia no apta para el consumo. «Este proyecto era el más urgente y todavía estamos esperando», ironizó Prada, al tiempo que apuntó que también habían solicitado otras medidas relacionadas con la prevención de incendios, como la construcción de un depósito para que las autobombas y helicópteros no tengan que desplazarse más de tres kilómetros para cargar agua y la realización de desbroces y cortafuegos. Tras el incendio, que coincidió con otro que afectó al municipio de Trabadelo, los alcaldes afectados se reunieron con el entonces director general de Medio Natural, Mariano Torre, para trasladarle una valoración de los daños ocasionados -cifrados en aquel momento en unos seis millones-, quien comprometió las ayudas del Gobierno regional. Los alcaldes esperan ahora que el nuevo equipo de Medio Ambiente retome la forma de paliar dichos daños.