El órgano rector es optimista y cree que el rendimiento será bueno
La IGP del pimiento asado prevé una cosecha de 200.000 kilos
Las bajas temperaturas del verano harán que la recolección se atrase hasta casi un mes

Una imagen de la elaboración de los pimientos asados del Bierzo
Las bajas temperaturas que se están registrando en la comarca este verano siguen haciendo mella en el campo berciano. Pendientes de la evolución de los meses de agosto y septiembre, la maduración de las plantas de pimiento acumula un retraso aproximado de 25 días, según confirmó ayer el director técnico de la Indicación Geográfica del Pimiento Asado del Bierzo, Roberto Fuertes. Y es que, según las valoraciones llevadas a cabo por los técnicos del sello de calidad berciano, se ha detectado un desfase de dos grados de temperatura menos en los meses de mayo y junio y hasta tres grados menos en julio. Por este motivo, los expertos hablan de incertidumbre para el pimiento del Bierzo. «El año pasado por estas fechas, las plantas de pimiento ya tenían el fruto más grande y carnoso. Por eso, lo único que podemos hacer ahora es esperar a ver cómo evolucionan los meses de agosto y septiembre y confiar», valoró Fuertes que, optimista, apuntó que la cosecha de pimientos bercianos todavía puede ser buena. «Podemos tener una muy buena cosecha de pimientos porque el año pasado las heladas vinieron tarde y había pimientos en finca hasta principios de noviembre. O sea que todo dependerá también de que las lluvias otoñales no dañen el fruto", insistió. Por otro lado, y aunque de momento es prematuro para aventurar la producción de pimientos de este año en la comarca berciana, la Indicación Geográfica del Pimiento Asado del Bierzo espera que la cosecha ronde los 200.000 kilogramos, similar a la alcanzada el año pasado, procedente de la treintena de agricultores adscritos a este sello de calidad con una superficie total doce hectáreas de plantación, ubicadas principalmente en el Bierzo Central, que el órgano rector controla, ya que establece unos requisitos como que las parcelas estén plantadas con plantas del ecotipo del Bierzo, que el riego sea en líneas o localizados, para impedir que la base del tallo esté en contacto con el agua y que la recolección se realice manualmente y de forma escalonada.