La fortaleza vuelve a ser accesible al público aunque las obras no concluirán antes de mes y medio
El castillo abre mañana la visita a las torres y las rondas exteriores

Imagen de los trabajos en la sala donde irá la nueva biblioteca
Tras poco más de medio año cerrado al público, el Castillo de los Templarios volverá a abrir sus puertas a las visitas este viernes, según anunció ayer la concejal de Cultura y Turismo, Susana Téllez, en respuesta a las demandas de los cientos de turistas que este mes de agosto se acercan a la capital berciana. Las obras todavía no han finalizado, apuntó Téllez, pero el recorrido de la fortaleza puede realizarse con todas las condiciones de seguridad, por lo que durante un tiempo las visitas se compatibilizarán con el remate de los trabajos. A este respecto, el arquitecto director del proyecto, Fernando Cobos, que visitó hoy el castillo junto a Téllez y el alcalde en funciones, Juan Elicio Fierro, apuntó que las obras no concluirán hasta dentro de mes y medio, al tiempo que puntualizó que la puesta en servicio de todas las dependencias del edificio medieval se realizará de forma paulatina a lo largo del año que viene. «Hay torres que van a estar musealizadas y otras partes, como el palacio viejo, va a ser una biblioteca templaria y, por lo tanto, eso llevará más tiempo una vez que se acaben los trabajos en sí», explicó Cobos. Recorrido limitado El castillo templario abrirá con su horario habitual y el precio de la visita será de tres euros, a excepción de los domingos por la mañana en los que la entrada será gratuita. En principio, y hasta que se vayan habilitando todas las instalaciones de la fortaleza, el recorrido se limitará a las rondas exteriores -que comprende la del Sil, la alta y la baja-, el castillo viejo y algunas de las torres, como puede ser la torre de Caracoles o la torre Cabrera. Las actuaciones en el castillo ponferradino comenzaron hace dos años y, según apuntó el responsable del Plan Director, Fernando Cobos, suponen una intervención poco usual y excepcional dentro de las fortificaciones de su misma época. «Tiene la peculiaridad de que no es un único castillo sino que está planteado como un recinto con varios edificios construidos a lo largo de diferentes siglos, que permite cada uno de ellos pueda albergar diferentes usos", puntualizó. Asimismo, Cobos manifestó que las obras han servido para descubrir importantes restos arqueológicos que han obligado incluso a modificar el proyecto, que tendrá un coste cercano a los cinco millones de euros. En ese punto, aludió a la actuación de la torre del Moclín, que será el centro de visitantes, en la que se esperaba una sala más hacia abajo y en su lugar se descubrió una muralla templaria desconocida hasta el momento. Los mismo ocurrió con el planteamiento de la entrada, el plan director preveía la existencia de una torre antes del primer puente que protegería a la puerta de tiro directo de la artillería y al final se comprobó que lo que la protegía era un gran terraplén de tierra que llegaba hasta las casas de San Andrés.