Diario de León

La Policía Nacional de Oviedo esclareció el caso, tras lo cual el joven pidió disculpas

Interrogan a un berciano que amenazó de muerte a un asturiano por error

La víctima envió un mensaje de trabajo a la novia del acusado, y un ataque de celos hizo el resto

Los mensajes de teléfono móvil fueron el asunto que puso en marcha la investigación

Los mensajes de teléfono móvil fueron el asunto que puso en marcha la investigación

Miguel Ángel Zamora
León

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Un berciano de 34 años fue interrogado el pasado miércoles por un grupo de Delincuencia Urbana del Cuerpo Nacional de Policía de Oviedo, acusado de un presunto delito de amenazas, como consecuencia del envío de varios mensajes a través del teléfono móvil a un asturiano de 49 años, cuyo contenido le hizo llegar a temer por su vida. Los hechos, según publicó ayer La Voz de Asturias , terminaron siendo fruto de un error. El denunciado encontró un furibundo ataque de celos, a la postre motivo de fondo de la cuestión. El asunto no ha pasado a mayores en tanto en cuanto el supuesto autor de los hechos, ha reconocido que todo fue fruto de un error, y se disculpó ante la víctima y ante los funcionarios policiales que llevaron a cabo la investigación. De acuerdo a las pesquisas, el amenazado se encontraba ultimando los preparativos de la boda de su hija, que acababa de casarse hace apenas unas semanas en Ponferrada, y la responsable de los detalles finales del banquete nupcial era la novia del denunciado. El muchacho reconoció lo sucedido y solicitó que no se notificara lo ocurrido a su compañera sentimental porque, siempre según el rotativo asturiano «podría tener problemas». A tenor de la información de este periódico, el aludido reconoció que había sufrido un ataque de celos de proporciones considerables. Las amenazas generaron en la víctima una situación de «verdadera angustia», motivo por el que se puso en contacto con la Policía Nacional de la capital del Principado, que puso el asunto en manos del grupo I de los de la Unidad de Delincuencia Urbana. Cuando los efectivos policiales tomaron declaración al autor de los mensajes, que no había ocultado su número en el envío, reconoció automáticamente haber sido el responsable de las amenazas y explicó los motivos que le habían inducido a ello. Pidió disculpas por lo ocurrido y el caso se dio por zanjado.

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