Los nuevos inmuebles han contado con 240.000 euros de la Junta, de los 635.000 del coste total
El colectivo gitano de Cacabelos recibe sus casas tras cuatro años
La destrucción de las antiguas viviendas dará paso a la zona verde más grande de todo el municipio

El nuevo conjunto de casas presenta un aspecto mucho más saludable
Con cuatro años de retraso, han llegado a sus propietarios las llaves de las nuevas viviendas de protección oficial promovidas por el Ayuntamiento de Cacabelos y destinadas a la comunidad gitana del municipio. Tras varios intentos fallidos, el consistorio cacabelense ha podido hacer entrega de las casas y demoler, después de más de tres décadas, la antigua barriada gitana, ubicada a orillas del río Cúa y que no reunía las condiciones de habitabilidad y salubridad necesarias para tener una vida digna. De este modo se elimina uno de los guetos existentes en un espacio que a partir de ahora pasará a estar ocupado por la que será la mayor zona verde del municipio, con más de 40.000 metros cuadrados. La demolición de las antiguas viviendas gitanas, construidas en el año 1974, es una de las consecuencias de la canalización que se está llevando a cabo en el río Cúa, ya que hasta el momento existía un problema de saneamiento que impedía la recepción de las obras y que demoró la entrega de las once casas unifamiliares, ubicadas en una zona próxima a la Ciudad Deportiva José Antonio Morete y que han contado con una inversión total de 635.000 euros, de los cuales 240.000 han sido aportados por la Junta de Castilla y León. El alcalde de Cacabelos, José Manuel Sánchez, se mostró satisfecho por este «compromiso cumplido» y aseguró que tanto el colectivo gitano como el resto de los vecinos están muy contentos por la demolición, lo que ayudará a convertir Cacabelos en un «lugar todavía más bonito y agradable».