Los propietarios forestales reclaman una campaña de fumigación
Asfole pide a la Junta que ataje la plaga que amenaza a las choperas
Las pérdidas económicas debido al pulgón lanígero «pueden ser cuantiosas»

Chopos afectados por el pulgón, el pasado mes de agosto en Narayola
La amenaza del pulgón lanígero sobre las choperas del Bierzo y del resto de la provincia ha llevado a la Asociación de Propietarios Forestales de León (Asfole) a reclamar una intervención de la Junta de Castilla y León para atajar los brotes con fumigaciones masivas. Asfole ya ha solicitado al delegado territorial de la administración autonómica, Eduardo Fernández, la declaración oficial de plaga y que la lucha contra el pulgón sea declarada de utilidad pública tras verificar la extensión del mal por las riberas del Bierzo Alto y el Bierzo Bajo. «Los tratamientos son muy costosos a pequeña escala y además ineficaces, por lo que se demanda a la Junta de Castilla y León el tratamiento global de todas las masas afectadas», anunciaba ayer en una nota el secretario gerente de Asfole, Ángel Atienza. Los propietarios forestales advierten de que la plaga del pulgón lanígero, que se alimenta de la savia de los árboles desde las cortezas y se dispersa con facilidad por la acción del viento y el agua de riego, es muy difícil de erradicar porque y podría mantenerse activa incluso en invierno. Por eso reclaman tratamientos fitosanitarios desde el suelo con cañones de fumigación y los nuevos insecticidas experimentales. Asfole ya ha pedido a Fernández que los técnicos de la delegación evalúen los daños, la extensión y los tratamientos más efectivos ante el riesgo de que las choperas acaban muriendo con las pérdidas económicas que arrastraría para el sector de la madera. Una fumigación global de las zonas afectadas sería «la única forma eficaz de controlar esta plaga», recomienda Atienza. El responsable de Asfole ya ha comprobado la existencia de los primeros chopos muertos en la ribera del Boeza en San Miguel de las Dueñas, y además de en Bembibre y Congosto, también advierte que la plaga ha llegado a otras zonas choperas de la provincia de gran importancia socioeconómica como Valencia de don Juan, entre otras localidades. En el Bierzo, el primer brote detectado del pulgón, que deja un aparente lluvia de harina en las fincas afectadas, afecta desde mediados del verano a choperas de Camponaraya y Toral de los Vados. Asfole recuerda que el Bierzo y el resto de la provincia son uno de los mayores productores de chopo en España y «se está poniendo en riesgo la inversión de muchos años de propietarios forestales públicos y privados y por tanto, las pérdidas económicas pueden ser cuantiosas».