| Reportaje | La añada que viene |
El Bierzo 2007 será «muy elegante»
Los elaboradores de algunas de las bodegas más prestigiosas de la D.O. están encantados con la «salud» de la vendimia y pronostican vinos «más atlánticos» y «aterciopelados»

La botella del Consejo Regulador para el Marquesado de Villafranca
Contaba no hace mucho Antonio Pereira, con cierto sarcasmo, que la enología acabaría dando pie a un nuevo género literario. Los enólogos y responsables de las bodegas que aparecen en este reportaje puede que no sean conscientes de ello, pero desde luego su visión comercial o la simple pasión por el trabajo que realizan desata en ellos una cascada de epítetos de lo más sugerente y esperanzadora paa el sector. Todos ellos, entre los más reputados no sólo de la comarca, coinciden sin fisuras sobre la calidad de la cosecha. «La vendimia ha resultado redonda. Hay mucha sanidad en la uva», resume Pedro González Mittelbrún, uno de los «cerebros» y ejecutivos de Dominio de Tares. Para José Ignacio Sánchez, de Bodega del Abad, las condiciones de la mencía son óptimas. «Hay cierta merma en la producción», admite, «pero la maduración está muy bien, la uva está bastante sana y nunca habíamos tenido una acidez tan buena». Alfredo Marqués, que encabeza la elaboración de los vinos de Pittacum, añade un halo de cierto misterio al partido que se puede sacar a la mencía de este año. «Es superinteresante. Ha sido un agosto fresco y eso ha hecho que la maduración sea lenta. Van a ser vinos con mucha fruta, con un perfil más aromático y más elegante. Tanto en los vinos jóvenes como en los crianza». Tal que si se hubieran puesto de acuerdo con antelación, unos y otros resumen su percepción de lo que será añada del Bierzo 2007 con el término «elegante». «Van a resultar más elegantes y aterciopelados», remarca Mittelbrún. «La lluvia de agosto le ha venido bien. Van a ser vinos más atlánticos, más elegantes, más frescos», coincide como por ensalmo Alejandro Luna, de Luna Beberide. «Nunca había visto tan bien la uva, ni una podrida», se regodea. Aunque también matiza que luego la elaboración y la evolución determinarán los resultados finales. Mejor que la 2006, o no Ricardo Pérez Palacios, de Descendientes de J. Palacios, empresa en la que participa junto a su tío, el encumbrado Álvaro Palacios, también es bastante optimista: «Hay una uva muy sana, con buena acidez y phs bastante bajos, nada normales en esta zona. Vamos a tener vinos más tánicos que tendrán que criarse más tiempo en barrica». Es prácticamente, sin embargo, el único de los «sabios» que no cree que la añada 2007 acabe estando por encima de la 2006. «Está entre las tres mejores, pero por debajo de la 2001 y de la 2006», percibe. Para Ignacio Sánchez, de Bodega del Abad, el 2007 puede terminar siendo «un año muy bueno para los crianzas y excepcional para el blanco». Mejor a su juicio que el 2006. Lo mismo opina Alejandro Luna. «Por lo que se está viendo, estará por encima», colige. Alfredo Marqués es de idéntico parecer. Los cinco, de todos modos, respiran optimismo porque lo cierto es que al margen de la merma de producción que será generalizada en la comarca no las tenían todas consigo sobre la salubridad de la uva a la vista de las condiciones meteorológicas del mes de agosto. «Van a ser vinos con un perfil más aromático y más elegante. Estarán encima de los de la añada 2006» ALFREDO MARQUÉS «La uva está muy sana. La añada 2007 va a ser muy buena para los crianzas y excepcional para los vinos blancos. JOSÉ IGNACIO SÁNCHEZ «No hay nada de uva podrida. La lluvia sentó bien. Van a ser vinos más atlánticos, más elegantes, más frescos» ALEJANDRO LUNA «Ha sido una vendimia muy llevadera. Va a haber vinos más tánicos con más tiempo de crianza en barrica» RICARDO PÉREZ PALACIOS