Riesco pronostica que en el mejor de los casos, las obras del trazado no comenzarán antes del año 2011
El alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, se mostró ayer crítico con las expectativas que se abren para la llegada del AVE a la ciudad, pero no especialmente agorero en ese contexto. El regidor, con experiencia en materia de obras por sus delegaciones en el ámbito de la gestión municipal, echó cuentas sobre los plazos que se abren tras la contratación del estudio informativo León-Ponferrada con un periodo de veinte meses para su entrega al ministerio. «Aún si se hace mucha gestión, mucha gestión en todos los departamentos, es altamente improbable que las obras puedan estar en marcha antes el año 2011», vaticinó el primer edil ponferradino. Desde su perspectiva, después de que en el 2009 se tenga listo el estudio informativo hay que tener en consideración que los plazos para la declaración de impacto ambiental de los trazados propuestos y para la ejecución del proyecto definitivo pueden llevar, asimismo, otros dos o tres años. Por no hablar de los trámites para la contratación. Sobre esta serie de cábalas, Riesco no quiso sin embargo aventurar en qué fecha llegará el tren de alta velocidad a la estación de Ponferrada. Sí fue mucho más cáustico al censurar al PSOE que haya esperado casi cuatro años para encargar un estudio cuando ya existía otro de la era Cascos. «Pueden decir que no les valía, pero no tardar cuatro años para encargar otro», se lamentó.