La Comisaría de Aguas asegura que no existen fugas aunque reconocen «obras de mantenimiento»
La CHN no pondrá en funcionamiento la depuradora pero garantiza que está lista
Confederación niega que haya firmado un protocolo en el que se responsabilice de iniciar su actividad
La Confederación Hidrográfica del Norte (CHN) no varía sus argumentos ni su posición sobre la puesta en marcha en funcionamiento de la Estación de Aguas Residuales (Edar) de Villadepalos, tras haberse anunciado ayer por parte de los ayuntamientos de Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo su petición al Ministerio de Medio Ambiente para que medie en el conflicto. La Confederación Hidrográfica del Norte ha calificado de «lícita» la petición de mediación en el conflicto que los consistorios han hecho al secretario general para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano. Sin embargo, desde Confederación se ha asegurado, una vez más, que no le corresponde ponerla en marcha, si no únicamente entregarla a la Junta de Castilla y León cuando esté totalmente finalizada. A este respecto, ha negado las afirmaciones realizadas el lunes por los alcaldes de Ponferrada, Carlos López Riesco, Antonio Canedo y Raul Valcarce, quienes alegaban que en el protocolo inicial de la obra la CHN ya adquiría parte de responsabilidad en la puesta en marcha de la estación residual. Además, ha notificado a este rotativo el escrito en el que CHN sólo se compromete a la construcción y entrega de la obra, no a su puesta en funcionamiento. Y, precisamente en este mismo sentido, han vuelto a recordar que «Confederación Hidrográfica del Norte nunca ha puesto en marcha ninguna depuradora». Por otra parte, desde Confederación también se ha querido dar respuesta a las afirmaciones que el alcalde de Carracedelo, Raul Valcarce, ha hecho sobre la existencia de fugas en algunas de las tuberías de la nueva depuradora. A este respecto, desde Confederación se ha explicado que «es necesario realizar obras de mantenimiento paleativo, para que los conductos no se resequen. Pero no es que existan fugas o que la depuradora no se encuentre en las condiciones necesarias para empezar a funcionar, ya que sí está lista». Así, la confrontación entre Gobierno, ayuntamientos y Junta parece no encontrar solución, mientras que la depuradora en la que se han invertido más de 64,5 millones, continúa parada y «el río Sil con sus aguas sucias», puntualizan desde Confederación.