Los castañicultores reclaman un tratamiento masivo en primavera con injertos hipovirulentos
La enfermedad del chancro ya afecta a uno de cada diez castaños de la comarca
Fernández: «La Junta y la Diputación llevan diez años probando con éxito un remedio que no se aplica»

Los castaños de la comarca llevan algunos años sufriendo la plaga del chancro
Uno de cada diez castaños del Bierzo está infectado por la enfermedad del chancro, según las estimaciones de la Asociación de Castañicultores del Bierzo, que ayer volvió a reclamar a la Junta de Castilla y León que aplique un tratamiento masivo contra el hongo mortal. Los cultivadores lamentaron que la administración autonómica, que el año pasado volvió a experimentar con éxito el uso de injertos de cepas hipovirulentas para inmunizar al árbol, haya perdido la ocasión de extender el tratamiento a toda la superficie de castaños de la comarca este otoño y ayer pidieron a la Junta que lo aplique a partir de la primavera, en vista de que los sotos ya se encuentran «en parada biológica» y no sería efectivo hacerlo en noviembre. «La Junta y la Diputación llevan diez años probando con éxito un remedio que no se aplica en toda su extensión», se quejó el presidente de la asociación que agrupa a 115 cultivadores, Pedro Fernández. Después de que la enfermedad afectara especialmente a la zona del Bierzo Alto hace unos años, el chancro se está extendiendo con rapidez en los montes de Vega de Espinareda y el valle de Finolledo. «La mayor parte de nuestros asociados tiene allí sus castaños y están desesperados», reconoce Fernández, que tampoco oculta su malestar porque en la Junta «están en condiciones de hacer la aplicación masiva», pero no se ponen manos a la obra. «Hoy podemos decir que en todos los sotos del Bierzo se puede encontrar la enfermedad y en los más afectados, el 90 de los árboles están enfermos», añadió. Pedro Fernández reconoció, en cualquier caso, que no resulta fácil ni barato producir la cepa adecuada para cada árbol a partir de la muestra del hongo multado que se recoge en castaños que resisten a la enfermedad. «Es verdad que hay árboles que resisten y que no se van a perder todos con la enfermedad, pero si se aplica el tratamiento, podríamos salvar muchos más», asegura.