Dos programas diferentes
ANUNCIA en León Mariano Rajoy, al filo de lo imposible, la más grande rebaja de impuestos de la democracia y a la vez un aumento generalizado de las ayudas a la iniciativa privada, «porque la gente es mucho más eficaz que las administraciones» y porque «los que creemos en la gente dejamos el dinero en manos de la gente», declara en sintonía con el tradicional rechazo de la planificación, palabra maldita para quienes la consideran patrimonio histórico de la izquierda. Quien prefiere las ayudas individualizadas renuncia a una visión globalizada, con lo cual, está debilitando al Estado, o sea a España, pero quienes las reciben ya saben a quien deben dar las gracias y el voto. Caciquismo se llama esa figura. El otro modelo, la Ley de Desarrollo Rural, la presenta aquí la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, uno de los más firmes valores del actual Gobierno de España. Supongo que presenta esa ley aquí porque la provincia de León -con una pirámide de población decreciente y envejecida, donde el 90% de los municipios acogen a una población rural en núcleos con pocos vecinos- es el sitio adecuado para la oferta de un modelo alternativo al que ofrece el señor Rajoy a sus potenciales votantes. Se trata de una ley transversal y globalizadora donde la planificación democrática, de arriba-abajo y de abajo-arriba, incluye la participación y competencias de 12 ministerios para aplicar al mundo rural medidas de discriminación positiva, con un programa plurianual de desarrollo sostenible que venga a paliar el déficit de oportunidades crónico que viene padeciendo el sector. Digo planificación democrática porque la nueva ley sometida a la aprobación del Congreso de los Diputados será además aplicada por el Consejo del Medio Rural, con la presencia operativa de autonomías, ayuntamientos y sector privado a través de asociaciones, agentes y colectivos presentes en el mundo rural. Cuando todos los políticos ofertan lo mismo hay mosqueo y desmotivación entre los electores. No es el caso, aquí hay dos programas diferentes y ello es bueno para la democracia. También es verdad, y en eso acierta Rajoy, que a veces la gente de a pie hace más por el buen funcionamiento de las cosas que las propias administraciones concernidas, como demuestran estos días en su trabajo de promoción de los productos del Bierzo, José Luis Prada, Luis del Olmo y la Cooperativa «Gistredo» de Noceda del Bierzo que acaba de celebrar su magosto promocional en Bilbao .