Carta a Ángel González
VINISTE a Páramo sobre 1943 donde tu hermana ejercía de maestra, la tuberculosis que te acompañaba te auguraba un futuro muy negro, pero el clima de Páramo, el cariño de sus gentes y las atenciones de tu hermana hicieron posible tu recuperación. La temprana muerte de tu padre, la Guerra Civil, y la tuberculosis fueron pruebas muy difíciles, pero lograste salir airoso de todas. Llegaste incluso a ejercer como maestro en el pueblo de Primout sustituyendo a la anterior maestra que había perdido el juicio. Hace unos años, cuando volviste a Páramo para grabar un programa sobre tu vida y obra para Televisión Española, al pasear por delante de la que fue tu casa decías señalando con el dedo: «Ese balcón era el de mi habitación y tenía que permanecer siempre abierto, día y noche; la razón es que tenía que servir para dos cosas: debería entrar el aire puro y salir la tuberculosis». En ese paseo en el que nos acompañaba el realizador del programa también comentaste lo que fue tu vida antes y después de Páramo. En el antes: huérfano de padre, Guerra Civil, hermanos muertos y exiliados y esa maldita tuberculosis que quería acabar conmigo. En el después: enfermedad curada, estudié derecho y periodismo, di clases y conferencias en universidades y escribo, que ha sido y es mi pasión; por eso Páramo guarda un lugar tan entrañable entre mis recuerdos. Hoy has fallecido a los 82 años de edad después de haber recibido múltiples premios: Premio Antonio Machado en el 1962; Premio Príncipe de Asturias de las letras en 1985; Premio Reina Sofía de Poesía Hispanoamericana en 1996; y miembro de la Real Academia Española de la lengua. El Ayuntamiento de Páramo te hará un sentido homenaje en los próximos días; pero el mejor recuerdo que te has podido llevar es sin duda alguna que el lugar en el que tu hermana daba clase, en el que tú viviste y curaste tu enfermedad, es hoy un referente cultural en la provincia de León. En esa antigua escuela está ubicado el C.R.I.E. (Centro Rural de Innovación Educativa); un lugar para enseñar, un lugar para aprender, y cuando los niños de toda la provincia pasen por estas instalaciones y vuelvan a sus casas podrán decir: he pasado una semana maravillosa en el mismo lugar que vivió Ángel González, el poeta mas grande de la generación del 50. Oviedo, Páramo, Madrid, Nuevo México, Albuquerque, Utah¿ el municipio de Páramo se siente muy honrado por haber tenido la suerte de contar con tal Ilustre Vecino. Hasta siempre, Ángel.