| Crónica | Tregua electoral |
El PSOE aplaza las«sentencias»
Las ejecutivas provincial y regional acuerdan con la Federal no ejecutar hasta después de las generales la expulsión de Saavedra y las suspensiones de sus tres ediles y otros cargos

El delegado del Diario de León moderó ayer el debate de Antonio Canedo, Moreno y Eduardo Fernández
Con las listas al Congreso y al Senado cerradas y con un aire de tranquilidad aparente, inédita en los últimos meses, la dirección del PSOE en la provincia de León apostará por la racionalidad frente a la visceralidad que le pide el cuerpo a algunos de sus barones frente a la actitud crítica que mantiene un puñado de cargos en la comarca del Bierzo, cuyo máximo exponente es el portavoz en Ponferrada, Ricardo González Saavedra. El pasado viernes los expedientes de expulsión definitiva de Saavedra y de suspensión por dos años para tres de sus concejales que en agosto dieron la espalda al presidente del Consejo del Bierzo tras su toma de posesión estaban a punto para la firma. El lunes, sin embargo, tras la presentación pública de las candidaturas, tanto desde la ejecutiva provincial como desde la regional -que avalan las propuestas sancionadoras- se optó por un cambio de estrategia. La rúbrica de las sentencias, que también incluyen las suspensiones por dos años para el alcalde de Cacabelos, José Manuel Sánchez, y para el teniente de alcalde de Toral, Sergio Rodríguez, así como una suspensión de seis meses para el procurador Pedro Nieto por sus «rifi-rafes» con Saavedra, no se materializará hasta después del 9-M. Todas las partes con intereses en el «conflicto berciano» se tratan de garantizar así, con los expedientes cautelares activos para todos los díscolos, una pax electoral que permita a la organización centrarse orgánicamente en la preparación de una cita tan crucial como la de las generales, y a la vez evitar que mediáticamente la atención se pueda dispersar de lo que debe ser una campaña anclada en detener los ataques del PP y al mismo tiempo presentar propuestas de futuro creíbles tanto para León como para la comarca. Además, entre las direcciones regional y provincial existe cierto temor de que los expedientados, sobre todo Saavedra y sus tres ediles con presencia en el Consejo del Bierzo, Emilia Gutiérrez, Carmen Doel y Javier Campos, se puedan presentar como «víctimas» frente a un electorado socialista en el Bierzo que ya está harto de tantas fracturas. Si el PSOE gana en la provincia, como resultan todas las cuentas que se hacen en el partido, es probable no obstante que no transcurran lo que se dice muchas horas para que se anuncie desde la Ejecutiva Federal el despido final de Saavedra y las «penas» adelantadas ya por este periódico la semana pasada para tres de sus siete ediles, y también para el regidor cacabelense y el número dos del Ayuntamiento de Toral. Si las cuentas no acaban cuadrando, que nunca se sabe, el tiempo de gracia concedido a los díscolos puede dar pie a piruetas y alianzas tan insospechadas como las que acostumbra el socialismo local.