Joyas flamencas ocultas en La Anunciada
Una investigación de dos universidades atribuye a los mejores paisajistas holandeses de los siglos XVI y XVII, Bril y Cobergher, 30 lienzos que se creía eran del italiano Serena Piden a

Una de las 30 telas de Bril o Cobergher que hay en La Anunciada
Un proyecto de investigación de las Universidades de Gerona y de la Autónoma de Barcelona atribuye a un grupo de pintores flamencos, entre los que destacan, Paul Bril y Wenzel Cobergher, dos de los principales paisajistas de la época residentes en Roma entre los siglos XVI y XVII, el ciclo de Ermitaños que se conserva en el Monasterio de la Anunciada de Villafranca y cuya autoría era, hasta el momento, atribuida al desconocido pintor italiano Giuseppe Serena. Un descubrimiento que lleva a considerar este ciclo como un «conjunto importantísimo» de la pintura europea entre el renacimiento y el barroco. Así lo dio a conocer el doctor en Historia del Arte y profesor de pintura Holandesa y Flamenca de la Universidad de Gerona, Joan Bosch, ante una de las treinta telas que se pueden admirar en el monasterio. Unas pinturas que, según explicaba, llegaron a la villa en 1920 formando parte de un ciclo de 90 lienzos de tema ermitaño que, en 1601, había encargado el V Marqués de Villafranca, Pedro de Toledo y que, después de muchos avatares, como los expolios durante las Guerras Napoleónicas o la desamortización de Mendizábal, se vio reducida a las 30 que se conservan actualmente. El amigo de Rubens En cualquier caso, según explicó, «estamos ante el más rico de los ciclos realizados por los maestros flamencos que se conserva fuera de Italia y uno de los más importante de los que se relacionan en Europa con Paul Bril, amigo de Rubens y el mejor y más influyente de los paisajistas flamencos residentes en Italia, y Wenzel Cobergher, que llegó a ser pintor y arquitecto de los archiduques Alberto e Isabel Clara de Austria en la corte de Bruselas». El origen de este descubrimiento se encuentra en el hallazgo en archivos de Roma, por parte del propio Bosch, de un contrato para la realización de 90 cuadros con representaciones de ermitaños firmado en 1901 entre el V Marqués de Villafranca, Don Pedro de Toledo y los pintores flamencos residentes en Italia Paul Bril, Wenzel Cobergher, Jacob Frankaert y Willem I van Nieulandt. Archivo de Medina Sidonia Una posterior consulta de la documentación del Archivo Ducal de Medina Sidonia, en Sanlúcar de Barrameda, y la lectura de los trabajos de la archivera del convento, la hermana María del Carmen Arias y de Voces Jolías, permitieron relacionar el documento del contrato con las telas de ermitaños conservadas en el monasterio de La Anuncia de Villafranca. Ahora, según este experto, es el momento de empezar a considerar estas pinturas como un hito de la pintura europea a caballo entre los siglos XVI y XVII, ya que estos lienzos «deben parangonarse con los tres paisajes de ermitaños que Bril realizó para el cardenal Federico Borromeo» y que actualmente se conservan en la Pinacoteca Brera de Milán. El doctor Joan Bosch publicará próximamente un estudio que, bajo el título «Paul Bril, Wenzel Cobergher, Jacob Frankaert y Willem I van Nieulandt y los Ermitaños de Pedro de Toledo V marqués de Villafranca», cambia notablemente la consideración que hasta el momento tenía esta «importante y originalísima» serie de pinturas.