«No vamos a permitir que la fundación sea un instrumento para el caciqueo», dice Fernández
La Junta rebajará ayudas a los pueblos primados por la Fundación de la Energía
El delegado afirma que se reestudiarán las subvenciones en ámbitos como el turístico Azuara: «No pu
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Eduardo Fernández, aseguró ayer que desde su departamento e incluso desde la Diputación Provincial se reestudiará la concesión de subvenciones a municipios del Bierzo que en ámbitos como el del desarrollo turístico estén primados económicamente por la Fundación Ciudad de la Energía. Esta firme deteminación obedece al creciente malestar que en medios de las administraciones gobernadas por el PP está alentando la política de ayudas que desde la fundación gubernamental se realiza en áreas que, según los populares, no son ni deben ser de su competencia. «Que la fundación apoye proyectos como el del parque tecnológico de Ponferrada y todos aquellos relacionados con la energía nos parece muy bien», significó Fernández. Pero en lo que se mostró taxativo fue a la hora de censurar que la entidad apoye las iniciativas de determinados municipios en el campo turístico, cultural «o dentro de poco en el de la sanidad», aventuró sarcástico. «Una fundación de la energía no puede invadir competencias municipales, provinciales o regionales», enfatizó visiblemente enfadado. «No vamos a permitir que esta fundación sea un instrumento para el caciqueo», remarcó. Aunque, interpelado por este periódico, no se atrevió a acusar abiertamente a la entidad que dirige José Ángel Azuara de primar exclusivamente a municipios que puedan estar gobernados por el PSOE. Bajo este enfoque, el delegado territorial no dejó ni un atisbo de duda de que la Junta de Castilla y León se ocupará a partir de ahora de reanalizar las subvenciones que pueda conceder en apartado como el turístico a ayuntamientos que ya puedan disponer de fondos de la Fundación Ciudad de la Energía. En opinión del delegado, de lo que se trata con esta medida es de reequilibrar y compensar situaciones de agravio comparativo como las que pueden surgir con las «injerencias» de la fundación. «Lo que reciban por un lado algunos municipios no lo van a recibir también por el otro, y que luego haya también zonas que se puedan quedar sin nada», adujo.