Riesco y Eduardo Fernández se ven el miércoles
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Eduardo Fernández, admitió ayer la gravedad de la situación sanitaria del matadero municipal de Ponferrada. De hecho Fernández, tras la entrevista entre su jefe de Sanidad y los responsables municipales, anunció que el próximo miércoles se reunirá con el propio alcalde, Carlos López Riesco, para alcanzar una «solución transitoria» que evite el cierre definitivo del complejo. Una salida hasta que se pueda construir un nuevo matadero, inversión que figura en cabeza de las que ha solicitado el Consejo Comarcal del Bierzo para llevar su gestión, y que evite graves quebraderos de cabeza tanto para la Junta como para el Ayuntamiento de Ponferrada. Inspección UE en mayo Fernández explicó que en mayo se producirá una inspección comunitaria -de la Unión Europea- a los mataderos de la región. Y el mayor temor se centra sobre las instalaciones de Ponferrada, y en segundo término sobre las de la capital de la provincia. Para evitar un varapalo de importancia, Fernández cree que en la reunión con Riesco deberán definirse al menos algunas medidas en las instalaciones de La Martina que «garanticen los mínimos sanitarios». Porque la Junta también es consciente de que no vale la pena invertir más en una construcción tan obsoleta y ubicada en pleno casco urbano. El representante del Gobierno autónomo en León reiteró que la situación es «preocupante» y dijo ser consciente de la incertidumbre de trabajadores, ganaderos y carniceros de la comarca.