«Volver no vuelvo, les ayudaré desde aquí económicamente»
Hace cinco años que Aicha no ha vuelto por los campos de refugiados de Tinduf. Después de que sus padres accedieran a dejarla marchar tras la presión diplomática y mediática que generó su caso, cumplió su palabra de volver durante 15 días. Pero los vivió con inquietud. Aicha no quiere volver. «Temo que vuelva a pasar algo. Prefiero quedarme aquí y seguir aprendiendo», dice. La joven, que pensaba que al cumplir los 18 respetarían su voluntad, vivió dos años desesperada. «Volver no vuelvo, les ayudaré desde aquí económicamente añade». Aicha se mantiene en contacto telefónico con su familia en Argelia, donde ha dejado a cinco hermanos entre ellas dos chicas.