Los inspectores se presentaron ayer en el recinto de La Martina y dispusieron el cese de actividad
La Junta ordena por sorpresa el cierre del matadero municipal de Ponferrada
La concesionaria anuncia a sus clientes que hoy no habra matanzas ni venta de carne

El matadero municipal de Ponferrada no abrirá hoy sus puertas ni para los entradores ni para los clientes a los que vende carne. Los servicios de Inspección de la sección de Higiene de los Alimentos de la Junta de Castilla y León ordenaron ayer a primera hora la tarde el cese de la actividad en el recinto de La Martina. Los inspectores del servicio Territorial de Sanidad de León revisaron durante toda la mañana las instalaciones y dispusieron finalmente la interrupción de cualquier labor por la falta de adaptación de las instalaciones a la normativa sanitaria y medioambiental. Así lo anunció también la concesionaria del matadero, la empresa Rogelio Ramos S.L., a través de un comunicado del despacho legal que la representa. En el mismo, la concesionaria adelanta a todos los proveedores, entradores, ganaderos y clientes en general que «como consecuencia de la mencionada orden se procede a la paralización inmediata de toda actividad». «La empresa», se enfatiza en la nota dirigida a los usuarios, «lamenta las consecuencias negativas de cualquier índole que puedan derivarse de esta situación». La decisión de clausurar las instalaciones de forma indefinida, puesto que en el acta oficial que ha podido conocer este periódico no aparece fecha alguna, se produce después de que la propia Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Ponferrada llegaran a un acuerdo «in extremis» para que se abordasen las obras de adecuación más urgentes con el fin de garantizar las condiciones sanitarias mínimas en el matadero y evitar un cierre traumático para cientos de carniceros y ganaderos de todo el Bierzo. Este periódico desveló el pasado 11 de abril la intención de la administración autonómica de «jubilar» el complejo de La Martina por sus deficiencias estructurales. Pero la ausencia de una depuración adecuada o los problemas en las líneas de sacrificio son intervenciones que requieren inversiones muy elevadas que el Ayuntamiento tampoco está en condiciones de asumir. Por este motivo, y dado que el matadero se encuentra en una zona especialmente poblada, tanto la Junta como la administración municipal han coincidido en que podría ser el Consejo Comarcal del Bierzo el que a medio plazo se hiciera cargo de la gestión de servicio con la construcción de unas nuevas instalaciones. Algo en lo que la entidad comarcal también parece interesada. Frente a esta promesa de solución, con reformas puntuales para seguir con la actividad y luego con la construcción de un nuevo matadero, la concesionaria se remitió ayer en último término, en tono resignado, al Ayuntamiento. «El Ayuntamiento de Ponferrada, como titular efectivo de las instalaciones del matadero», recoge el comunicado, «resolverá lo que estime procedente respecto a la reforma de las instalaciones en orden a la continuidad de la prestación del servicio».