El director general, Enrique Saiz, asegura que ya se están buscando soluciones
Un recurso ante Patrimonio frena las obras en Santiago de Peñalba
La Comisión territorial desautorizó hace ya dos años el proyecto de la Fundación de Patrimonio Histórico

Una de las decisiones será mantener el muro o instalar una barandilla
Las nuevas actuaciones en la iglesia de Santiago de Peñalba, anunciadas por el director general de Patrimonio, Enrique Saiz, el pasado mes de noviembre, siguen frenadas mientras se resuelve el recurso presentado por la Fundación de Patrimonio Histórico de Castilla y León ante la Dirección General, después de que su proyecto para intervenir en el templo mozárabe fuese desautorizado por la Comisión territorial de León, hace ahora dos años. Unas diferencias sobre la idoneidad o no de enfoscar -recubrir de pintura blanca- la fachada, cambiar la pizarra por tejas o optar por mantener los muros o cambiarlos por barandillas que ya tardan demasiado tiempo en solucionarse y que sólo juegan en contra de la delicada salud de esta iglesia. Un estado lamentable, como se pudo comprobar hace año y medio cuando una de las columnas de altar mayor se fracturó como consecuencia de la humedad, el frío y el olvido al que está siendo sometida esta joya mozárabe de la comarca. Desde la Dirección General de Patrimonio, Enrique Saiz, asegura que, «con independencia de la resolución del recurso, en estos momentos se está buscando, mediante las oportunas reuniones técnicas con la Fundación de Patrimonio Histórico, cuáles serán las mejores soluciones para la intervención en este bien, de enorme importancia histórica y artística». Según apuntó el responsable autonómico «está en juego» el mantenimiento o no de determinados volúmenes en las cubiertas del edificio, así como la configuración del atrio y de los muros que la circundan. Por su parte, el delegado de la Junta en León, Eduardo Fernández, recordó las causas de la negativa de la Comisión territorial de Patrimonio a la propuesta de la Fundación de Patrimonio Histórico y defendió que aunque la intervención planteada desde esta asociación puede estas justificada desde el punto de vista histórico y artística, desde la Delegación se considera un actuación que podía ser polémica y abrir un intenso debate social. «Lo importante es que se inicien las obras en un templo tan importante como el de Santiago de Peñalba, pero es una intervención que precisamente por esa importancia requiere el consenso social más amplio».