Diferencia de opiniones entre los asistentes ante un posible diálogo con la nueva ejecutiva
Sólo medio centenar de personas respaldan la convocatoria de Mansilla
La ex líder de la gestora entregó una copia de la carta de disolución firmada por Óscar López El pr
No llegaron al medio centenar las personas que acudieron ayer a la convocatoria de Rosa Mansilla, quien presidía la gestora del PSOE en Ponferrada. A pesar de la escasa respuesta -antes de la disolución el número de afiliados rondaba los 500- estaban presentes en el salón de actos históricos del partido en la capital berciana y líderes de las familias. Mansilla entregó a todos los asistentes una copia de la carta remitida por el nuevo líder autonómico de los socialistas, Óscar López, en la que explicaba los motivos de la disolución. Ante los cambios en la ejecutiva provincial del partido y la posibilidad de que el alcalde de León, Francisco Fernández, dirija los designios socialistas a partir del verano, los ex socialistas ponferradinos tenían diversidad de opiniones. Algunos, como Jesús Gómez aseguraron que ya no quieren «saber nada» del PSOE, porque la situación actual le parece «vergonzosa». Conrado Alonso deseó que si Fernández se alza con el liderazgo «se imponga la sensatez», al igual que Antonio Vega, quien apostó porque la solución para el partido en Ponferrada se alcance antes de la celebración de los congresos y en la misma línea se manifestó Ricardo González Saavedra. Los líderes de las familias sí estuvieron de acuerdo en que ni los grupos ni la diferencia de opiniones habían provocado la disolución. «Es una operación enmarcada en otro asunto, no es una crisis», esgrimió Alonso. «Descolocados», «expectantes» o «en compás de espera», fueron alguna de las definiciones empleadas por los asistentes a la reunión ante su situación y la del partido. Mansilla anunció que, de momento, no sabe tampoco dónde estará la nueva sede del PSOE y cuándo se abrirá el plazo de afiliaciones.