Con ilusión y esperanza
En Tremor de Arriba sólo quedan 500 de los más de 3.000 habitantes que tenía cuando las minas funcionaban. Ahora hay nuevas esperanzas con un proyecto que ha creado veinte empleos
El pueblo de Tremor de Arriba, como otros muchos de las cuencas mineras del Bierzo, lucha día a día contra la despoblación. De sus más de 3.000 habitantes en los años de máximo apogeo de la actividad minera, ahora sólo quedan unos quinientos. Por ello, la puesta en marcha de iniciativas como la restauración de escombreras, con la creación de una veintena de empleos -15 son mujeres- y la contratación y alquiler de maquinaria a empresas de la zona, es para el municipio «un motivo de ilusión», afirmó el alcalde de Igüeña, el socialista Alider Presa, quien añadió que es la primera vez en muchos años que se ha vuelto a crear empleo en la localidad, a través de lo único que ha quedado de la minería, sus escombreras. «La despoblación. Esa es la realidad más terrible», reconoció Alider, quien explicó que Tremor de Arriba tuvo un volumen importante de inmigración y que, al cerrarse las minas y prejubilarse, estas personas se fueron porque no tenían sus raíces en el pueblo.