El PRB llevará a la Miño-Sil al juzgado si no limpia el cauce del Oza en 15 días

Directivos y trabajadores intercambian pareceres sobre el suceso
El presidente del Partido Regionalista del Bierzo (PRB), Tarsicio Carballo, está muy disgustado con la centralización en Orense de los servicios de la nueva Confederación Hidrográfica Miño-Sil, de la que dependen los cauces bercianos. Y no está dispuesto a pasar una al nuevo presidente del organismo. Ayer mismo, el político bercianista anunció que acudirá a los juzgados para denunciar a la confederación, que ha rebautizado como Sil-Miño, si antes de quince días no limpia el cauce del Oza a su paso por la localidad ponferradina de Valdefrancos. Carballo cree que los tribunales son la única fórmula de conseguir que el organismo no se «burle» más del pueblo y del Bierzo en general puesto que incluso si a la Junta Vecinal de Valdefrancos se le ocurre asear el cauce se expone a una dura multa. «La nueva Confederación Sil-Miño», se lamentó el líder del PRB, «no contenta con habernos robado a los bercianos todos los servicios que por derecho nos corresponden, sino que se burla de nosotros negándose a limpiar los cauces de los ríos». Carballo culpó directamente al Gobierno Zapatero de haber permitido que las oficinas de la Miño-Sil se instalasen en Orense en detrimento del Bierzo en general y muy en particular del numeroso personal que la Confederación del Norte tiene en la comarca.