El alcalde reanudó ayer su actividad política tras 15 días de vacaciones
Riesco apela a la colaboración institucional frente a la crisis
El regidor espera que el frenazo económico se deje sentir en menor medida en el Bierzo

R.P.
El alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, reapareció ayer en la escena política municipal para presidir la procesión en honor a San Roque con la que la ciudad festeja tradicionalente la erradicación de la peste que la asoló en 1576. El regidor, imbuido tal vez por el espíritu religioso de la efeméride, apeló a la divinidad para hacer frente a la crisis económica a escala nacional. Pero con los pies en la tierra y realmente preocupado por el efecto que el frenazo económico pueda tener en Ponferrada y en el Bierzo en general, ofreció un primer discurso conciliador en el que reclamó la colaboración y «el consenso de todos los responsables políticos». «Para que la crisis», argumentó la primera autoridad local, «no se complique especialmente en nuestra comarca». En este sentido, Riesco se atrevió a exhibir un relativo optimismo. En su primera aparición institucional tras las vacaciones estivales, el alcalde -llamativamente bronceado- estuvo arropado en la procesión en honor a San Roque por los concejales de Fomento y de Cultura y Turismo, Luis Antonio Moreno y Susana Téllez, respectivamente. Riesco estará mañana en San Esteban de Valdueza para presentar inversiones en la citada pedanía del valle del Oza.