El PSOE detiene la movilización de la oposición para exigir por escrito al Gobierno un parador en Vega

Una imagen del monasterio de San Andrés de Vega de Espinareda
La oposición en Vega de Espinareda quiere que el Gobierno convierta en parador el monasterio de San Andrés a toda costa. Las explicaciones ofrecidas al pleno por el alcalde, Santiago Rodríguez, sobre las gestiones con el director general de Paradores de España, Miguel Martínez así como con el director general de Turespaña, organismo encargado de la planificación de actuaciones de los paradores de turismo no satisficieron ni al PP ni a la UPL. Ambos grupos propusieron remitir un escrito al Gobierno central exigiendo el compromiso efectuado por el propio Zapatero de construir un parador en Vega de Espinareda. La propuesta fue rechazada por la mayoría socialista que argumentó que se estaban dando los pasos oportunos en orden a que esa promesa electoral sea una realidad. Incluso se están haciendo los estudios oportunos. Cita con Turespaña En septiembre, de esto, se mantendrá una reunión con el director de Turespaña. El alcalde se comprometió a dar puntal información de esa entrevista al pleno municipal. También hubo desencuentro entre el equipo de gobierno y la oposición en cuanto a la urbanización de las calles Baragaña y Pacón así como las travesías de la Sorda, los Campos y Doctores Terrón. Aunque todos estuvieron de acuerdo en llevar a efecto la urbanización de las mismas, la oposición propuso que las reparaciones se financiasen con los más de cuatrocientos mil euros de remanentes del pasado ejercicio. El equipo de gobierno encabezado por el socialista Santiago Rodríguez García defendió que las mismas se hagan con cargo a los Fondos del Plan del Carbón. Oposición y gobierno local coincidieron a la hora de aprobar la celebración de un mercadillo quincenal en Vega de Espinareda y la creación de una escuela municipal de atletismo, condicionando la misma a la demanda que tenga entre los niños y jóvenes del municipio. Además, urgirán a la Mancomunidad del Burbia de la que forman parte para que obligue a la empresa concesionaria de la recogida de la basura a cumplir el contrato establecido en su día.