En el centro que la empresa posee en Madrid la producción se quedará limitada a un turno
Vitro cierra plantas en Galicia y Asturias para evitar ajustes de empleo en el Bierzo
La multinacional sólo moverá personal por ahora entre las fábricas de La Rozada y Camponaraya
La crisis galopante en el sector de la construcción ya se ha comenzado a dejar sentir también sobre uno de los puntales industriales de la comarca y de la provincia de León en general. La compañía Vitro Cristalglass, que emplea en el Bierzo directamente a unos 650 trabajadores en sus centros de La Rozada (Villadecanes-Toral) y de Camponaraya, ha cerrado su planta de producción y almacenaje de La Coruña y también otra nave dedicada a la fabricación de caballetes en Asturias. Aunque en esta comunidad se mantendrá activa una línea de doble acristalamiento, lo mismo que en Madrid. Si bien en la capital de España los tres turnos de trabajo que existían se verán reducidos prácticamente a uno. Son los efectos más inmediatos del frenazo inmobiliario en España sobre la filial de la multinacional vidriera mexicana, que posee en el Bierzo sus principales centros de transformación en la península ibérica. La compañía, sin embargo, según pudo corroborar ayer mismo este periódico en medios oficiales no tiene previsto afrontar por ahora recortes de empleo en las factorías bercianas. Los cerca de 75 puestos que se ha cobrado el ajuste en el resto de centros de producción de Vitro Cristalglass -básicamente mediante despidos- se consideran suficientes desde la empresa para evitar precisamente eso, reducir mano de obra en las plantas de Villadecanes-Toral y de Camponaraya. Al menos hasta finales de este año, y a la espera de comprobar como evoluciona la crisis y el descenso de pedidos fundamentalmente para la construcción. «Son ajustes naturales en estos momentos y se realizan precisamente para eso, porque queremos centrarnos en el Bierzo. Para nosotros, lo que se ha hecho es algo marginal», comentó a este periódico un portavoz de la compañía. Aunque con el propósito de mejorar la productividad, que es lo que se persigue, hasta finales de año es probable que se produzca cierta movilidad en los puestos de trabajo. Mediante el trasvase de obreros de algunas líneas de fabricación a otras de manufactura como las que recientemente se han inaugurado en el complejo de La Rozada. El ajuste, según el mismo portavoz patronal, tampoco llegará por ahora a los centros de Vitro Cristalglass en Chaves (Portugal) y en Valencia.