«Mañana igual no se acuerdan»
El alcalde de Ponferrada recibe a una docena de enfermos de alzhéimer en el salón de plenos y responde a sus dudas

Afectados de alzhéimer, ayer con el alcalde en el salón de plenos
El propio alcalde reconoció que por mucho que se hubieran sentado en los escaños del salón de plenos, antes que concejales, parecían periodistas. Una docena de enfermos de alzheimer tuvo ayer la ocasión de preguntar al regidor de Ponferrada, Carlos López Riesco, por su trabajo al frente del Ayuntamiento, por la economía o la seguridad ciudadana, y por supuesto, por la apertura del centro de día donde recibirán atención. Acompañados por monitoras de la Asociación de Familiares de Enfermos de alzheimer, y ayudados por un papel, los afectados escucharon de boca del alcalde que su centro de día ya está terminado, pero el Ayuntamiento está a la espera de recibir las autorizaciones necesarias para abrirlo. «Es una de las obras más importantes y de las que más féliz me siento y estoy deseando que pudean disfrutarla y aprovecharla porque estarán más cómodos», les dijo Riesco. Después, y ya delante de los periodistas, el alcalde insistió en que la «convicción profunda» con la que su equipo de gobierno se propone mejorar la situación de las personas más vulnerables. «Esta es una de las cosas en las que hay que estar y en las que me gusta estar, y no es ninguna pose», aseguró. Antes tuvo tiempo de responder que su labor como alcalde consiste en que «el Ayuntamiento sea capaz de hacer la vida más fácil a los ciudadanos de Ponferrada», de reconocer que la relación personal con la oposición no es la que le gustaría -«en otros ayuntamientos, uno se puede tomar un café con los de otros partidos y no pasa nada, me gustaría que eso pudiera ser aquí», dijo- o de presumir de los buenos niveles de seguridad ciudadana y empleo de Ponferrada. La monitoria María Ángeles Canedo le agradeció su tiempo al regidor con toda sinceridad. «Estoy segura de que han pasado un momento muy feliz, aunque mañana igual no se acuerdan».